Anglo American finaliza junio de 2025 con una pérdida neta de US $1.9 mil millones, mucho más profunda que los US $672 millones del mismo periodo en 2024. La caída reflejó un desempeño debilitado en sus divisiones de platino, carbón y diamantes, mientras De Beers registró pérdidas significativas en un mercado adverso.
La compañía mantiene un EBITDA sólido de alrededor de US $3 mil millones proveniente de sus operaciones principales en cobre, mineral de hierro y De Beers, superando ligeramente las expectativas de los analistas. A pesar del contexto negativo, ese resultado evidencia el valor de sus activos estratégicos.
La empresa recortó su dividendo intermedio a US $0.07 por acción, desde US $0.42 un año antes. Esa decisión busca preservar liquidez mientras continúa el plan de desinversión en activos menos rentables.
Reestructuración y enfoque estratégico
Anglo American avanza en un plan estructural que prioriza cobre e hierro, tras desechar sectores como el carbón y diamantes. Está en proceso de vender sus negocios de carbón y De Beers, y también aborda problemas operativos en su división de platino.
La rama australiana de carbón, que iba a venderse a Peabody Energy, enfrenta incertidumbre luego de una explosión en una mina clave; la operación podría cancelarse, pero el equipo directivo ya considera alternativas. Sobre De Beers, prefieren una venta comercial, aunque mantienen abierta la posibilidad de una oferta pública en los próximos seis a nueve meses si no aparece un comprador adecuado.
Perspectiva energética y minera
La transición hacia cobre responde al creciente interés global por metales estratégicos destinados a energía limpia e infraestructura. Aun con desafíos actuales, la consolidación del portafolio permite a la compañía concentrar sus recursos en activos de alta demanda. También representa una apuesta por la minería responsable y la eficiencia operativa.
Aunque los resultados actuales son débiles, el enfoque hacia commodities con mayor rentabilidad y menor exposición ambiental ofrece una base sólida de recuperación futura. La disciplina financiera y las inversiones selectivas en cobre e hierro apuestan por un cambio estructural que podría revalorar el negocio a mediano plazo.

