La economía mexicana mantuvo un ritmo de crecimiento moderado durante abril de 2025, con un incremento del 0.7% interanual, de acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este dato preliminar permite anticipar la evolución del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), uno de los principales referentes del desempeño económico del país.
Este avance, aunque modesto, sugiere una recuperación gradual en el contexto de presiones externas, volatilidad financiera y ajustes monetarios, tanto nacionales como internacionales.
¿Qué es el IOAE y por qué es relevante?
El IOAE es una herramienta estadística diseñada por el INEGI para estimar de manera oportuna la evolución de la actividad económica antes de que se publiquen los datos oficiales del IGAE. Con este mecanismo, se brinda mayor visibilidad a los responsables de la política económica, inversionistas y empresas sobre el comportamiento de la economía en tiempo casi real.
La estimación del IOAE para abril de 2025 se ubica en un rango entre 0.5% y 0.9% interanual, con un punto medio de 0.7%, lo que refleja estabilidad y una ligera aceleración respecto al mes anterior.
Crecimiento económico sectorial: ¿quién está empujando?
Aunque el informe no detalla los sectores específicos, se puede anticipar que actividades como los servicios turísticos, la construcción y ciertas ramas de la industria manufacturera han tenido un desempeño relevante. Especialmente, la minería metálica y la extracción de petróleo han registrado avances en meses recientes, debido al repunte de precios internacionales y a una recuperación gradual en la demanda global.
La minería, en particular, ha representado un punto de apoyo para algunas economías regionales en el norte del país, al contribuir tanto a la generación de empleo como a la inversión extranjera directa en proyectos de litio, cobre y oro.
Perspectivas para el resto de 2025
Con una inflación que muestra señales de moderación y una política monetaria más estable, el entorno para los próximos meses podría facilitar un mayor dinamismo económico. Sin embargo, los analistas advierten que aún persisten riesgos, como la desaceleración de Estados Unidos, el principal socio comercial de México, así como la incertidumbre en torno a la política energética nacional y las próximas elecciones federales.
Aun así, organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han ajustado ligeramente al alza sus expectativas de crecimiento para México, gracias a la resiliencia del mercado interno y el empuje del nearshoring.
El crecimiento del 0.7% en abril es una señal de que la economía mexicana sigue avanzando, aunque con cautela. Sectores estratégicos como la minería, la industria y el comercio podrían jugar un papel clave para consolidar una recuperación más robusta en lo que resta del año.

