La australiana Paladin Energy ha recibido la luz verde final que necesitaba de las autoridades canadienses para comprar Fission Uranium en una operación de 1.140 millones de dólares canadienses (789,1 millones de dólares estadounidenses) que consolida su posición como uno de los principales productores mundiales, según informó el jueves.
Paladin obtuvo la autorización en virtud de la Ley de Inversiones de Canadá el miércoles y dijo que el acuerdo en virtud del cual adquiriría el avanzado proyecto PLS de Fission en Saskatchewan se espera que se complete a principios de enero de 2025.
La autorización se produce en un momento en que los precios del combustible nuclear aumentan ante las expectativas de un repunte de la demanda a medida que se desarrolle la transición energética. Las acciones cayeron un 1,8% ante la debilidad del sector minero.
En octubre, el Gobierno canadiense intervino para revisar el proyecto de fusión por motivos de seguridad nacional, lo que hizo temer que el país, cada vez más sensible a la adquisición de empresas de recursos estratégicos por parte de compradores extranjeros, lo desbaratara.
Paladin ha aceptado varias condiciones impuestas por Canadá a la fusión, entre ellas la de no utilizar fondos procedentes de China para financiar PLS, ni vender el uranio de PLS directa o indirectamente a ningún cliente chino, aparte de China General Nuclear Power Group, que ya ha suscrito un acuerdo de compra.
En julio, Canadá tomó medidas enérgicas contra las grandes adquisiciones de empresas mineras, afirmando que sólo aprobaría la compra por extranjeros de grandes empresas canadienses dedicadas a la producción de minerales críticos «en las circunstancias más excepcionales».

