ArcelorMittal ha decidido aplazar sus inversiones en descarbonización en Europa. Esta decisión afecta varios proyectos destinados a reducir las emisiones de sus fábricas de acero. El grupo había planeado sustituir sus altos hornos por instalaciones que usaran hidrógeno para producir acero, pero ha encontrado varios obstáculos.
Los Motivos del Aplazamiento
ArcelorMittal justificó su decisión señalando el lento avance en el desarrollo del hidrógeno verde. Este combustible se consideraba clave para reducir las emisiones del sector. Sin embargo, la falta de avances tecnológicos ha hecho que las inversiones en plantas que usen hidrógeno sean inviables desde el punto de vista económico. Además, la empresa destacó que la producción de hierro de reducción directa (DRI) con gas natural sigue siendo costosa y no competitiva en Europa.
La situación política también influyó en la decisión. ArcelorMittal mencionó las debilidades del Mecanismo de Ajuste Fronterizo de las Emisiones de Carbono (CBAM). Este mecanismo, diseñado para proteger a la industria europea de la competencia desleal, no ha funcionado como esperaba la compañía. Además, el aumento de las importaciones de acero, principalmente desde China, ha complicado aún más la situación.
El Impacto de la Guerra en Ucrania y los Costos
La guerra en Ucrania también ha afectado la decisión. El conflicto ha incrementado los precios de la energía en Europa, lo que ha aumentado los costos operativos de la empresa. A la par, la inflación ha elevado los salarios, lo que genera una presión adicional sobre los márgenes de beneficio. En este contexto, el costo de las inversiones en descarbonización resulta aún más difícil de justificar.
Proyectos Aplazados en Europa
ArcelorMittal había iniciado varios proyectos en Europa, como la construcción de una planta en Gante, Bélgica, para producir acero con bajas emisiones. También trabajaba en fábricas similares en Dunkerque (Francia) y en Eisenhüttenstadt y Bremen (Alemania). Estos proyectos dependían de una combinación de políticas favorables y avances tecnológicos que hicieran rentable la transición a un acero de bajas emisiones.
La empresa había recibido apoyo financiero de los gobiernos y la aprobación de la Comisión Europea para estos proyectos. Sin embargo, ante la incertidumbre económica y política, ArcelorMittal ha decidido aplazar los planes. La compañía destacó que la construcción de estas instalaciones dependía de la competitividad de las tecnologías emergentes, como el uso del hidrógeno verde y la posibilidad de usar gas natural como fuente provisional.
Avances en Otras Áreas
A pesar de los retrasos en estos proyectos, ArcelorMittal continúa avanzando en otras áreas de su estrategia de descarbonización. En su planta de Gijón, España, la compañía ya ha comenzado la construcción de un horno de arco eléctrico con capacidad para producir 1,1 millones de toneladas de acero al año. Además, está trabajando para aumentar la producción en su planta de Sestao, también en España, donde planea alcanzar 1,6 millones de toneladas para 2026.
Estas inversiones no dependen del hidrógeno verde, lo que las hace más viables en el contexto actual. Sin embargo, ArcelorMittal sigue comprometida con la transición hacia un acero más sostenible, aunque, por ahora, debe enfrentar muchos obstáculos.

