La Unión de Trabajadores Mineros de Ghana está en pie de guerra contra Future Global Resources Ltd. (FGR), demandando la terminación de su contrato de arrendamiento minero por no cumplir con las inversiones prometidas en la mina de oro de Bogoso-Prestea, adquirida hace más de tres años. Esta situación ha llevado a la mina, una vez próspera, a una paralización crítica, afectando directamente a los 15,000 miembros del sindicato y a la economía local.
Contexto y Crisis Actual
Desde que FGR tomó las riendas de la mina en 2020, la compañía no ha realizado inversiones significativas. Según Abdul-Moomin Gbana, secretario general de la unión, la gestión de FGR ha sido desastrosa, llevando la operación “de rodillas”. La situación se agravó en diciembre cuando el productor estatal de energía cortó el suministro a la mina debido a impagos acumulados, cesando toda actividad minera.
Ken Allen, gerente general interino de FGR, no ha respondido a los intentos de comunicación para discutir estos temas. Esto solo ha aumentado la frustración entre los trabajadores, quienes han estado prácticamente desempleados durante los últimos cuatro meses. La producción de oro ha caído estrepitosamente, de 150,000 onzas anuales antes de la adquisición a solo el 60% de esa cifra ahora.
La respuesta de los trabajadores
El descontento ha llevado a la unión a planificar manifestaciones en la capital, Accra. Su objetivo es presionar al gobierno para que retire la licencia a esta filial del grupo británico Blue International Holdings. Los trabajadores y sus familias enfrentan una dura realidad económica, mientras la empresa adeuda millones de dólares a proveedores y contratistas locales.
La incapacidad de FGR para invertir en la mina tiene implicaciones que van más allá de los empleados directos. Afecta a toda la cadena de suministro y tiene un impacto económico negativo en la región de Ashanti, uno de los centros de producción de oro más importantes de África.

