El BHP Group, una de las corporaciones mineras más grandes del mundo, ha anunciado recientemente sus planes para introducir el primer portacontenedores impulsado por amoníaco en 2026. Este paso forma parte de una estrategia más amplia de la compañía para reducir las emisiones de carbono asociadas con sus operaciones de envío y refleja un cambio significativo hacia el uso de combustibles alternativos en la industria del transporte marítimo.
Rashpal Singh Bhatti, vicepresidente de excelencia marítima y cadena de suministro en BHP, compartió con Reuters que la empresa ha preseleccionado a ocho compañías para la construcción, operación y suministro de combustible de al menos uno de estos innovadores buques. Aunque el número exacto de naves aún no se ha decidido, el proceso de evaluación de costos, técnicos y de seguridad ya está en marcha.
La elección del amoníaco como combustible es particularmente notable, dado que no emite carbono al ser quemado. Sin embargo, su adopción podría ser gradual, ya que la industria aún trabaja en establecer estándares de seguridad e infraestructura adecuados para manejar este combustible tóxico.
Los primeros motores de barcos impulsados por amoníaco se esperan entre finales de 2024 y principios de 2025, según los principales fabricantes de motores, MAN Energy y Wartsila. Se prevé que los barcos propuestos recarguen amoníaco en puertos de Australia, Japón y China, destacando el papel de estos países en el avance hacia combustibles más limpios.
Además de sus iniciativas con amoníaco, BHP también está implementando combustibles bio-mezclados regularmente para cumplir con los requisitos de emisiones de la Unión Europea, tras realizar más de 30 pruebas. Este enfoque no solo cumple con las regulaciones, sino que también responde a la demanda de los clientes de BHP, quienes están cada vez más interesados en soluciones sostenibles.
Con la inclusión del transporte marítimo en el sistema de comercio de emisiones de la UE, el uso de combustibles bio-mezclados, aunque más caro que el combustible marino convencional, se presenta como una solución viable para cumplir con las exigencias ambientales sin comprometer la eficiencia operativa.
Por otro lado, BHP también está utilizando gas natural licuado para alimentar cinco de sus barcos, diversificando así su cartera de soluciones ecológicas y reduciendo su huella de carbono de manera efectiva.
Este compromiso con la sostenibilidad no solo refleja un cambio en las operaciones de BHP, sino que también establece un precedente para toda la industria del transporte marítimo, llamando a otras empresas a considerar alternativas más verdes para sus operaciones logísticas y a invertir en tecnologías que permitan un futuro más limpio y sostenible.

