La revisión del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para 2026 se perfila como un momento crucial para la región norteamericana. Según Raúl Gutiérrez Muguerza, presidente del Consejo de Grupo Deacero, esta revisión es de suma importancia debido a la creciente tendencia hacia la regionalización de las economías. Norteamérica, un bloque unido por la economía, la alimentación, la energía, la demografía y la tecnología, está en una posición privilegiada para fortalecer la integración regional y afrontar los retos del futuro.
La sustentabilidad emerge como un tema central en la próxima revisión del T-MEC. Especialistas anticipan que se podrían establecer normas ambientales más estrictas en sectores clave, con el objetivo de reducir la huella de carbono y fomentar prácticas sostenibles. En este contexto, la industria siderúrgica de Norteamérica, ya posicionada favorablemente por sus bajas emisiones de CO2, tiene la oportunidad de liderar el cambio hacia una producción más limpia y eficiente.
Grupo Deacero, pionero en este esfuerzo, se ha comprometido a reducir en más del 50% las emisiones de CO2 por tonelada de acero producida para 2030, utilizando un 30% de energías renovables en su proceso de producción. Además, la implementación de prácticas de economía circular subraya el compromiso del grupo con la minimización del impacto ambiental, a través de la reutilización, el reciclaje y la reducción de residuos.
Con 19 plantas, tres acerías y una extensa red de reciclaje, Grupo Deacero no solo es un gigante industrial, sino también un empleador clave en la región, especialmente en Nuevo León, donde genera 3,000 empleos directos. Su expansión a más de 20 países en América y Europa evidencia la capacidad de la industria norteamericana de minería y energía para competir en el mercado global, manteniendo al mismo tiempo un firme compromiso con la sostenibilidad.

