La relación comercial entre China y Australia está experimentando un cambio significativo con la noticia de que la firma comercial suiza Trafigura está facilitando la importación de concentrado de cobre australiano a China. Esto marca un posible fin a las restricciones no oficiales que habían estado en vigor desde 2020 debido a tensiones diplomáticas. El concentrado de cobre, esencial para la industria de la energía debido a su conductividad, ha estado en el centro de estas tensiones.
A pesar de la flexibilización informal de las restricciones, las fundiciones chinas de propiedad estatal han sido reacias a comprar concentrado de cobre australiano. Esto es relevante ya que Australia representaba el 5% de las importaciones totales de concentrado de cobre de China en 2019. Sin embargo, un envío de aproximadamente 10,000 toneladas métricas de concentrado de cobre proveniente de la mina Golden Grove en Australia Occidental, propiedad de 29Metals, se dirige a la provincia de Shandong, donde se ubican muchas de las principales fundiciones chinas.
Este paso de un gran envío de concentrado de cobre australiano a través de la aduana en China alivia las preocupaciones de las fundiciones sobre posibles repercusiones políticas. Este desarrollo es significativo, ya que China es uno de los mayores consumidores mundiales de cobre, consumiendo casi la mitad del suministro global de cobre minado estimado en 25 millones de toneladas este año.
La filial china de Trafigura se encargará de la autorización aduanera en nombre de los consumidores locales una vez que el cargamento llegue al puerto de Qingdao en Shandong. Este paso indica que la prohibición no oficial está llegando a su fin.
Este cambio en la dinámica comercial entre China y Australia también se refleja en los datos de comercio. Si bien los datos australianos muestran exportaciones por valor de A$60.5 millones de cobre y concentrado de cobre a China en enero, los datos chinos oficiales solo registran $10 de importaciones en los primeros nueve meses de este año. Esto es relevante ya que Australia es el octavo productor de cobre más grande del mundo.
Estos envíos desde Australia llegan en un momento crítico, ya que las fundiciones chinas están comenzando las negociaciones anuales con los principales mineros sobre las tarifas de tratamiento y refinación anuales (TC/RC). Las TC/RC son los ingresos que reciben las fundiciones por convertir concentrados en cobre refinado, y típicamente aumentan con un mayor suministro y disminuyen en momentos de escasez. Este desarrollo en el comercio del cobre tendrá un impacto significativo en estas negociaciones y en la industria en su conjunto.

