La dinámica global en torno a los minerales clave para las baterías de vehículos eléctricos está cambiando rápidamente. La reciente decisión de China de requerir permisos de exportación para el grafito, un ingrediente esencial para estas baterías, ha provocado un giro inesperado en la estrategia de las empresas mineras.
Enfocándose en las Fases de Producción
La empresa South Star Battery Metals, con base en Vancouver, está considerando la posibilidad de alterar significativamente su plan de producción en su mina brasileña de grafito. Richard Pearce, consejero delegado de South Star, compartió con Reuters la posibilidad de omitir su Fase 2, escalando directamente a la Fase 3. Esta decisión elevaría la producción anual del proyecto de Santa Cruz de las planeadas 5.000 toneladas métricas en la Fase 1 a un ambicioso objetivo de 50.000 toneladas métricas.
La urgencia de estas decisiones se ve impulsada no solo por las políticas de China sino por el crecimiento explosivo en la demanda de vehículos eléctricos. “La batería de iones de litio no es sólo litio”, comentó Pearce, enfatizando el renovado interés en el grafito, un mineral que hace poco no estaba en el radar de muchos.
Las reacciones del mercado no se hicieron esperar. Las acciones de South Star experimentaron un alza del 24% el pasado viernes, reflejando el optimismo de los inversores en el potencial de la empresa para satisfacer las demandas emergentes del mercado.
El potencial de este cambio es tan significativo que, de alcanzar una producción de 50.000 toneladas métricas, Brasil podría superar a otras naciones y posicionarse como el principal productor de grafito fuera de China. Datos de Ibram indican que, en 2021, Brasil ocupaba el tercer puesto en producción mundial de grafito, detrás de China y Madagascar.

