En la madrugada del miércoles, la furia del huracán Otis se abatió sobre Acapulco, dejando una estela de destrucción en su camino. Las imágenes que emergen del lugar hablan de un desastre sin precedentes: calles inundadas, hoteles destrozados, comunicaciones cortadas y una ciudad sumida en el caos. Este evento catastrófico coincidió con un acontecimiento crucial para la economía y el desarrollo minero de México: la XXXV Convención Internacional de Minería 2023.
El Impacto Inmediato en la Convención
Este evento, que prometía ser un hito para el sector minero, reuniendo a empresas e ingenieros de renombre, se vio abruptamente interrumpido por el huracán. La suspensión o cancelación de la Convención, aún no confirmada oficialmente. Cabe mencionar, se estimaba una derrama económica de diez y medio millones de dólares, lo cual ahora queda en suspenso.

Desafíos y Oportunidades en la Minería Post-Otis
A pesar del desastre, la minería tiene un papel vital en la recuperación y reconstrucción. Los materiales extraídos son fundamentales para reconstruir infraestructuras y desarrollar tecnologías que nos ayuden a enfrentar desafíos futuros.

