La minería, una de las principales actividades económicas de Perú, ha experimentado un notable crecimiento en los últimos meses. En julio, la producción de cobre en el país andino aumentó un impresionante 17,7% interanual, alcanzando una cifra de 229,728 toneladas métricas del preciado metal rojo.
Este incremento se atribuye al “óptimo desempeño” de dos mineras clave: Marcobre, bajo el control conjunto de la peruana Minsur y la chilena Copec, y la mina Cerro Verde, operada por Freeport-McMoRan, según informó el Ministerio de Energía y Minas.
El panorama general para el cobre en Perú es igualmente alentador. De enero a julio, la producción del metal aumentó un 19,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Estas cifras son especialmente significativas si consideramos que Perú es el segundo productor mundial de cobre. Sin embargo, no todo ha sido fácil. A principios de año, la producción se vio afectada por protestas antigubernamentales que sacudieron el país.
Pero el gobierno peruano no se ha quedado de brazos cruzados. Con la meta de alcanzar una producción anual de 2,8 millones de toneladas métricas de cobre, ha intensificado sus esfuerzos para impulsar la minería. Esta decisión se vio motivada, en parte, por un informe de mayo que sugiere que la República Democrática del Congo podría superar a Perú en producción de cobre en los próximos años.
Además del cobre, julio también fue un mes positivo para otros metales. Según el Ministerio, la producción de zinc, plomo, hierro, estaño y molibdeno experimentó un aumento.

