La industria automotriz experimenta un apetito insaciable por el platino. El Consejo Mundial de Inversiones en Platino (WPIC) ha lanzado recientemente un informe, y las cifras revelan tendencias que no pueden ser ignoradas.
En 2023, se estima que la demanda de platino para automoción toque los 3.283 koz, esto es un incremento sustancial del 13% respecto al año anterior y el pico más elevado desde el 2017. Pero, ¿qué impulsa realmente esta demanda?
Principalmente, se observa un cambio en la sustitución del platino por paladio, que se espera llegue a 615 koz en 2023. Además, la demanda ha sido impulsada por un aumento sorpresivo en la producción de vehículos durante el segundo trimestre de 2023, tal como señala el WPIC.
Este auge se atribuye a una mejora en las interrupciones de la cadena de suministro que la industria del automóvil enfrentó debido a la pandemia y, de manera reciente, por la situación política entre Rusia y Ucrania.
Los analistas del WPIC confirman una recuperación en la producción de vehículos, con cifras especialmente alentadoras en Norteamérica, Europa y sorprendentemente en China, donde la demanda de platino para automoción aumentó en un asombroso 60% en el último trimestre.
A nivel global, la demanda de vehículos supera la oferta, a pesar de las condiciones macroeconómicas actuales y las preocupaciones sobre el coste de la vida. Esto, en combinación con la singularidad del platino – uno de los metales más raros del mundo – lo coloca en una posición estratégica en el mercado mundial.
El platino no sólo es esencial para la industria automotriz. Su importancia se extiende a diversos segmentos, siendo esencial en la transición energética debido a sus propiedades únicas.
Con el 31-46% de la demanda total en los últimos cinco años proviniendo de la automoción, y otras industrias, como la joyería y la inversión, haciendo uso intensivo de este metal, no hay duda de que el platino continuará siendo una pieza clave en la economía mundial.

