El oro, ese precioso metal que ha cautivado a la humanidad durante milenios, experimentó una ligera caída el martes. Esta disminución se debió a un modesto repunte del dólar, la moneda de reserva global por excelencia. Sin embargo, los precios del oro se mantuvieron en un rango estrecho, con el mercado en vilo por la inminente publicación del informe sobre inflación en Estados Unidos. Este informe es crucial, ya que podría arrojar luz sobre la futura trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal.
A las 1016 GMT, el oro al contado registraba una caída del 0,2%, situándose en 1,918,72 dólares la onza. Paralelamente, los futuros del oro en Estados Unidos experimentaban una disminución del 0,3%, alcanzando los 1,941,70 dólares. Estos movimientos estuvieron influenciados por el índice dólar, que ganaba un 0,2%. Este índice compara al dólar con una cesta de seis monedas principales, y su alza encarece el oro para aquellos que poseen otras divisas.
Peter Fertig, un renombrado analista de Quantitative Commodity Research, sugiere que los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) podrían superar las expectativas. Esto se debe al incremento en los costos de la energía, lo que podría atenuar las especulaciones sobre si la Reserva Federal ha concluido con las alzas de tasas este año.
Es esencial entender que tasas de interés más altas suelen disminuir el atractivo del oro, ya que este metal no genera intereses. Actualmente, los operadores del mercado estiman un 40% de probabilidades de un aumento de tasas en noviembre, después de que la Fed decida pausar en su próxima reunión, según la herramienta FedWatch de CME.
El panorama europeo tampoco debe ser ignorado. El jueves, el Banco Central Europeo anunciará su decisión sobre las tasas de interés, y los mercados están apostando por un incremento. Harshal Barot, consultor senior de Metals Focus, señala que la economía europea enfrenta desafíos significativos. Esto podría generar una demanda de refugio si los inversores perciben que la divisa estará bajo presión.
Finalmente, no solo el oro experimenta fluctuaciones. Otros metales preciosos como la plata, el platino y el paladio también registraron caídas, aunque en porcentajes similares al oro.

