Con los precios del oro funcionando cerca de los máximos de tres semanas el miércoles pasado, los inversores contienen la respiración a la espera de los próximos datos sobre la inflación en Estados Unidos, que podrían tener influencia significativa en las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.
El oro al contado, a las 1023 GMT, ganaba un 0,1% a 1,934,07 dólares por onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos sumaban un 0,1% a 1,939,40 dólares. Los precios alcanzaron su nivel más alto desde el 20 de junio a principios de la sesión, mientras que el índice dólar cotizaba en mínimos de dos meses, abaratando el metal dorado para los compradores extranjeros.
La debilidad general de la divisa estadounidense sugiere que los inversores están anticipando un informe de inflación más débil, según Fawad Razaqzada, analista de mercado de City Index. El IPC se conocerá a las 1230 GMT. Los economistas encuestados por Reuters esperan que la tasa de inflación subyacente de junio haya caído al 5% desde el 5,3%, muy por encima aún del objetivo del 2% de la Fed.
El final del actual ciclo de endurecimiento de la política monetaria de la Fed parece estar cada vez más cerca, según dijeron el lunes varias autoridades del banco central estadounidense. Esto favorece al oro, un refugio seguro que no devenga intereses. En otros metales preciosos, la plata al contado subía un 0,2% a 23,16 dólares la onza; el platino ganaba un 1,1% a 933,94 dólares; y el paladio mejoraba un 0,8% a 1,261,58 dólares.

