En la mañana de este lunes, los precios del oro se mantuvieron firmes ante la cautela de los inversores que esperan los datos de inflación de los Estados Unidos, previstos para finales de esta semana. Los mercados buscan evaluar el impacto potencial de las alzas de las tasas de interés y la posible imposición de políticas monetarias más estrictas.
A las 1011 GMT, el oro al contado se cotizaba a 1,923.49 dólares la onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos cedían un 0.2%, a 1,929 dólares. “El repunte del lingote del viernes se vio rápidamente frenado por la idea de que el último informe de empleo de Estados Unidos no permitirá todavía a la Reserva Federal detener sus subidas de tasas”, comentó Han Tan, de Exinity.
El informe laboral de la semana pasada mostró que la economía estadounidense agregó en junio el menor número de puestos de trabajo en dos años y medio. Sin embargo, el persistente y sólido crecimiento de los salarios sugiere que el mercado laboral sigue estando tenso.
Desde que alcanzó niveles casi récord a principios de mayo, el precio del oro ha caído más de un 7%, dado que los inversores han reducido las expectativas de que la Fed pondrá fin a su ciclo de alzas de tasas. Los precios del oro son particularmente sensibles a las tasas de interés, ya que estas reducen el atractivo de tener lingotes que no devengan intereses. Adicionalmente, un dólar más fuerte los hace menos atractivos para los inversores extranjeros.
No solo el oro está sintiendo el peso de las fluctuaciones económicas. Otros metales preciosos también están viendo cambios. La plata al contado cotizaba casi sin cambios a 23,0612 dólares la onza; el platino ganaba un 0,8%, a 915,42 dólares; y el paladio caía un 0,4%, a 1,239,44 dólares.

