El oro, esa metáfora brillante de la seguridad y la solidez, ha estado deslumbrando en el escenario financiero global una vez más. La cautela de los inversores y un dólar más débil han empujado los precios del oro a máximos de casi tres semanas el martes. Esto viene mientras los mercados esperan ansiosamente los próximos datos de inflación de Estados Unidos que podrían desempeñar un papel crucial en el futuro de las tasas de interés de la Reserva Federal.
A las 1011 GMT, el oro al contado ganaba un 0,7%, a 1,937,70 dólares la onza, sumando su tercera sesión consecutiva al alza. Los futuros del oro en Estados Unidos seguían este mismo camino, mejorando también un 0,7%, a 1,943,60 dólares. Es un momento dulce para los inversores en oro, pero, como siempre, el futuro es incierto.
“Sólo si la inflación sorprende a la baja, el oro se beneficiaría, ya que indicaría un final más temprano del ciclo de aumentos de la Fed”, afirmó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
El oro, un activo considerado seguro, tiende a apreciarse en épocas de incertidumbre económica o financiera. El debilitamiento de las tasas de interés también eleva su atractivo, ya que no genera intereses. Este baile con la inflación es un elemento clave de su actual rendimiento y su futuro.
La actual debilidad del dólar ha respaldado el valor del oro, ya que parece indicar que la Fed se encuentra al final del ciclo de endurecimiento. Sin embargo, los amantes del oro parecen estar a la expectativa antes del informe de inflación de los Estados Unidos del miércoles, según Matt Simpson, analista de City Index.
El índice dólar operaba en su nivel más bajo desde el 11 de mayo, haciendo que el oro sea más barato para los tenedores de otras monedas. Sin embargo, el final de este ciclo de endurecimiento de la política monetaria se está acercando, según varias autoridades de la Fed.
En otros metales preciosos, la plata al contado subía un 0,4%, a 23,2127 dólares la onza; el platino ganaba un 0,6%, a 932,32 dólares; y el paladio sumaba un 0,4%, a 1,245,29 dólares.

