El mercado del oro siempre ha sido un barómetro fascinante de la economía global, y las recientes fluctuaciones en el precio del oro no son una excepción. El jueves, el valor del oro alcanzó su nivel más alto en casi dos meses, impulsado por la debilidad del dólar y las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) concluirá su agresivo ciclo de alzas de tasas de interés en su reunión de la próxima semana.
A las 1058 GMT, el oro al contado ganaba un 0,2%, a 1,980,59 dólares por onza, cerca de su cota más elevada desde el 17 de mayo, de 1,987,39 dólares. Los futuros del oro en Estados Unidos también mejoraban un 0,2%, a 1,984,10 dólares. Este ascenso ha sido atribuido a una combinación de factores macroeconómicos y políticas monetarias.
“La corrección a la baja del dólar está dando alas al oro, de ahí que el mercado esté apuntando al nivel psicológicamente importante de los 2,000 dólares”, dijo el analista independiente Ross Norman. La moneda estadounidense ha estado experimentando una caída general, y esto ha tenido un impacto directo en el precio del oro.
El índice dólar cotizaba no lejos de mínimos de 15 meses, mientras que el yuan subía después de que las autoridades ajustaran las normas de financiación transfronteriza y se viera a los principales bancos estatales vendiendo dólares. Este movimiento en el mercado de divisas ha tenido repercusiones directas en el valor del oro.
Un billete verde más débil encarece al metal dorado para los compradores extranjeros, mientras que unas tasas más bajas tienden a ser beneficiosas para el lingote, ya que reducen el costo de oportunidad de mantener el activo, que no devenga intereses.
Los precios del oro han subido alrededor de un 5% desde fines de junio, cuando tocaron mínimos de más de tres meses. Los recientes incrementos se han debido sobre todo a las lecturas económicas en Estados Unidos, que respaldan la opinión de que la Fed elevará las tasas en 25 puntos básicos el 26 de julio, la última subida del actual ciclo de endurecimiento.
En otros metales preciosos, la plata al contado sumaba un 0,1%, a 25,19 dólares, tras alcanzar su máximo desde mediados de mayo; el platino caía un 0,3%, a 969,98 dólares; y el paladio cedía un 0,4%, a 1,302,14 dólares. Estos movimientos subrayan la interconexión entre los diversos mercados de metales preciosos y la economía global en su conjunto.
Mientras observamos el horizonte, las tendencias actuales y futuras en la política monetaria, así como los movimientos de la divisa, seguirán jugando un papel crucial en la determinación del valor del oro. Esto, a su vez, tendrá implicaciones importantes para la minería en México y en todo el mundo.

