El gigante minero angloaustraliano, Rio Tinto, anunció este lunes una inversión de 1,100 millones de dólares en la expansión de su fundición de aluminio “baja en carbono” de Complexe Jonquière en Quebec, Canadá.
Esta considerable inversión incrementará la capacidad anual de la fundición en aproximadamente 160,000 toneladas métricas de aluminio primario, suficiente para producir partes para cerca de 400,000 coches eléctricos.
La lucha por la reducción de carbono
Ante la presión mundial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, fabricantes de aluminio como Rio Tinto y Alcoa Corp han emprendido iniciativas para la producción de productos con menores emisiones de carbono.
El gobierno canadiense también ha participado en estos esfuerzos al invertir en la tecnología ELYSIS, una iniciativa promovida por Alcoa y Rio Tinto que elimina todas las emisiones de CO2 durante el proceso de producción y las reemplaza con oxígeno.
El Ministro de Economía, Innovación y Energía de Quebec, Pierre Fitzgibbon, destacó que “este anuncio nos acerca un paso más al despliegue de las primeras ollas ELYSIS, que convertirán a Quebec en líder de la producción de aluminio sin gases de efecto invernadero.”
Inversión y crecimiento
La inversión en la ampliación de la fundición cuenta con hasta 113 millones de dólares en ayudas del Gobierno de Quebec. Según Jakob Stausholm, Consejero Delegado de Rio Tinto, “se trata de la inversión más importante en nuestro negocio de aluminio desde hace más de una década.”
Se espera que la construcción dure dos años y medio, con la puesta en marcha de las nuevas instalaciones para el primer semestre de 2026 y un funcionamiento a plena capacidad a finales del mismo año. El proyecto creará hasta 1,000 puestos de trabajo durante el periodo de máxima construcción y unos 100 puestos permanentes.

