El cobre, un elemento vital en la energía y la construcción, se encamina este viernes hacia su primera subida semanal en siete semanas. Este movimiento ascendente, que ha sorprendido a muchos, se da después de que un sorprendente aumento de la actividad en las fábricas chinas alentó las esperanzas de una mejora de la demanda.
La referencia del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subía un 1.4%, ubicándose en los 8,359 dólares la tonelada. A pesar de este repunte, el metal aún se encuentra un 12.5% por debajo de su máximo de enero, principalmente debido a la recuperación económica aún débil de China y las subidas de las tasas de interés que frenan el crecimiento en otros países.
Mercados Internacionales y la Recuperación del Cobre
El jueves, un dato significativo llegó desde China. El índice Caixin/S&P Global de gestores de compras del sector manufacturero (PMI) mostró que la actividad manufacturera china experimentó un inesperado crecimiento en mayo. Esta noticia contradice la lectura más débil del PMI oficial de principios de semana y aporta nuevas esperanzas para la demanda del cobre.
En tanto, en Estados Unidos, el Senado aprobó una ley para elevar el techo de la deuda pública. Esta decisión impulsó a los mercados bursátiles y debilitó al dólar, favoreciendo aún más la recuperación del cobre.
El apetito por activos de mayor riesgo ligados al crecimiento aumentaba. Los inversores apostaban a que la Reserva Federal estadounidense no subiría las tasas de interés en su próxima reunión. Todo esto ha generado un ambiente de mercado favorable para el cobre.

