Los precios del cobre experimentaron una notable caída el pasado lunes, con múltiples factores en juego que están afectando a este mercado global. Entre estos destacan el deterioro de la demanda en China, principal consumidor de este metal, el aumento de la oferta y un incremento en las existencias en almacenes autorizados por la Bolsa de Metales de Londres (LME).
Los factores tras la caída de los precios del cobre
La cotización de referencia del cobre en la LME descendió un 1,3%, situándose en 8,144 dólares la tonelada. Este movimiento negativo ha sido consistente desde el 11 de mayo, cuando los precios perforaron el promedio móvil de 200 días. Desde entonces, la cotización ha experimentado pocas variaciones.
“Mayo es un mes estacionalmente lento para la demanda de metales industriales. La demanda por cobre parece débil, los pedidos de las plantas de alambrón son escasos”, comentó Dan Smith, jefe de análisis de Amalgamated Metal Trading. Además, señaló que “estamos viendo un repunte de los suministros”, lo que contribuye al escenario de precios bajos.
Los factores de oferta también están en juego, con acuerdos recientes que han permitido que se reanuden las exportaciones de cobre, como el de la compañía china CMOC con la minera estatal de la República Democrática del Congo. La producción de cobre en Perú también ha tenido un fuerte aumento tras la reanudación de las operaciones de las grandes minas.
Con estos incrementos en la oferta, las existencias de cobre en los almacenes de la LME han aumentado un 80% desde mediados de abril, llegando a 92,250 toneladas. Este factor ha aliviado la preocupación por la oferta en el mercado de la LME, ampliando el descuento del contrato al contado sobre el cobre a tres meses hasta unos 50 dólares la tonelada.
Por último, es importante señalar que la inestabilidad en las negociaciones sobre el techo de la deuda estadounidense está golpeando los precios de los metales industriales. Los inversores están preocupados por la posibilidad de que el Gobierno federal estadounidense se retrase en el pago de su deuda, lo que podría desencadenar un impago y desatar el caos en los mercados financieros.

