Los precios del níquel caían el jueves más de un 3%, ya que la emoción de los inversores por el metal comenzó a disiparse ante los temores de una fuerte ralentización de la actividad fabril en la zona euro, mientras que los futuros del cobre extendían sus alzas por segundo día consecutivo.
El níquel referencial en la Mesa de Metales de Londres (LME) bajaba 3,6% a 14.020 dólares por tonelada a las 1032 GMT. En tanto, el cobre a tres meses ganaba 0,7% a 6.038 dólares la tonelada.
El níquel, un componente esencial para la fabricación de acero inoxidable, alcanzó los 15.115 dólares el 18 de julio, su mayor nivel en un año, después de haber ganado más de 20% en poco menos de dos semanas.
El ascenso estuvo basado mayormente en compras de especuladores y no se justificaba por los fundamentos del mercado que indicaban cierto equilibrio en los suministros del metal, según dijo Ross Strachan, analista de Capital Economics.
Los inversores estaban atentos el jueves al comunicado de política monetaria que emitirá más tarde el Banco Central Europeo (BCE), ya que se espera que la entidad relaje aún más las condiciones económicas para empresas y bancos.
Entre otros metales básicos, el aluminio cotizaba estable en 1.826,50 dólares la tonelada, el zinc perdía 0,6% a 2.444 dólares, el plomo sumaba 0,6% a 2.096,50 dólares la tonelada y el estaño cedía 0,8% a 17.790 dólares la tonelada.
Reuters

