La crisis de la construcción fue un golpe duro para la siderurgia y ahora China está acabando de rematar al sector. Las importaciones chinas de acero en Europa se están cargando la siderurgia europea y Bruselas no acaba de dar un paso adelante para atajar el problema. España es, junto con Italia, uno de los países más afectados debido a los bajos precios que aplican los productores chinos, violando todas las reglas del mercado. El director general de Unesid, Andrés Barceló ha dado la voz de alarma: “si seguimos así, Europa dejará de producir acero”.
La multinacional siderúrgica Arcelor Mittal acaba también de elevar sus quejas ante la Unión Europea por la permisividad que está mostrando a la hora de aplicar medidas antidumping contra las importaciones de acero chino. El presidente del grupo, Lakshmi Mittal, declaró en la presentación de los resultados del tercer trimestre, que los gobiernos y, en particular Bruselas, deben encarar el problema para evitar un hundimiento del sector, provocado esencialmente “por los precios excepcionalmente bajos de las exportaciones chinas”.
Golpeado por este efecto, la compañía que más acero produce del mundo registró unas pérdidas de 711 millones de dólares en el tercer trimestre de 2015. Esta caída en los resultados ha obligado al grupo a revisar a la baja sus objetivos, a suspender este año el reparto de dividendo y a recortar las inversiones que tenía previstas.
Daño a la industria europea
Los efectos que están teniendo en la industria europea son demoledores. Debido al efecto chino, la facturación de los últimos cuatro trimestres es un 23% inferior a la registrada en 2011. Tal descenso está provocando una caída fuerte de las inversiones de las empresas en toda la UE. El informe de Unesid desvela que en los últimos cuatro años la inversión ha caído cerca de un 30%.
La patronal siderúrgica se ha unido a Arcelor Mittal y se ha puesto al frente de la reivindicación para urgir al nuevo Gobierno que salga de las elecciones del 20 de diciembre para que presione a la UE a tomar medidas. Actualmente, China produce el 50% del acero del mundo, con una sobrecapacidad que puede desembocar en el cierre de las empresas siderúrgicas europeas si la UE no impone limitaciones a la entrada de productos de acero chinos. Muchas de ellas, incluida la propia Arcelor Mittal está aplicando ajustes de plantilla y amenazan con cerrar plantas si no se imponen límites a las importaciones y a la caída de precios.
Los grandes productores temen además que la UE conceda la consideración de economía de mercado a China, lo que significaría abrir de par en par las puertas del mercado europeo a los productos siderúrgicos chinos, “sin posibilidad de imponer medidas de defensa comercial”. “Esto provocaría pérdidas muy importantes de empleo y actividad a la industria española y europea”, advierten desde Unesid. El gigante asiático se ha mostrado insaciable en sus exportaciones de acero en los últimos años. De los 50 millones de toneladas que exportó en 2013, está previsto que llegue a los 110 millones de toneladas en 2015. Y lo que es más angustioso aún: el margen de crecimiento es aún muy amplio, según Unesid.
700 millones de toneladas de sobrecapacidad
El Comité del Acero de la OCDE estima que actualmente existe una sobrecapacidad de producción de acero en el mundo de unos 700 millones de toneladas. Ante esta sobresaturación del mercado, nueve asociaciones siderúrgicas mundiales se han posicionado contra China. En un comunicado conjunto, las patronales se oponen a que se le conceda al país asiático el tratamiento de economía de mercado a partir de diciembre de 2016. En esa fecha, se cumplen 15 años de la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por lo que el Gobierno chino considera que deben recibir este tratamiento de forma automática. “Si Europa reconociera a China el libre mercado en este sector, estaríamos totalmente desarmados”, denuncia Andrés Barceló.
La patronal ha pedido a la Comisión Europea que agilice todos los trámites que se producen desde la apertura de un expediente hasta su ejecución. Mientras que en Estados Unidos esos plazos no superan los seis meses, en la UE la resolución de dichos expedientes puede sobrepasar los 15 meses. Los directivos de Unesid y del sector siderúrgico han elevado sus quejas a los Ministerios de Hacienda e Industria y a la Secretaría de Estado de Comercio, pero el carácter provisional del Gobierno coloca a las empresas en situación de cierta indefensión.
Y es que, la propia sobrecapacidad china, junto a la situación de sus empresas, que se mueven en condiciones ajenas a lo que debe ser una economía de mercado, está presionando los precios a la baja en toda Europa y muy en particular en España e Italia. “Nuestra industria no quiere subvenciones ni ayudas que distorsionen el libre mercado. Estamos acostumbrados a competir y exportamos a todo el mundo. Lo único que exigimos es que la competencia se haga de forma leal y no amparada por ayudas de Estado o intervenciones gubernamentales, como ocurre ahora con las empresas chinas”, declara el presidente de Unesid, Gonzalo Urquijo.
España es el tercer país de destino de las importaciones de acero de China en Europa, después de Italia y Bélgica. Hasta agosto, las importaciones siderúrgicas del país asiático alcanzaron las 750.000 toneladas, lo que supone el 19% del total de las importaciones europeas. El primer país es Italia con un 32% y el segundo es Bélgica con un 25%.
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