Un difícil escenario es el que enfrenta el sector minero. Perú, México y Australia advirtieron esta semana que ya están registrando una caída en las inversiones, pero que el panorama empeorará hacia 2018. Las protestas en el sur de Perú y la caída en los precios de los metales asoman como los principales responsables del desplome del gasto.

En el caso de Perú, las protestas de los habitantes de la provincia de Ismay, en Arequipa, ya se extienden por más de dos meses. Los agricultores temen que el proyecto cuprífero Tía María, de la empresa Southern Copper, cause daño medioambiental y contaminación del río Tambo, crucial para la actividad agrícola.

El gobierno declaró estado de emergencia el sábado tras la muerte de una cuarta víctima por las protestas.

La zona está siendo resguardada por la policía y el Ejército, pero las manifestaciones siguen en ascenso: el martes los sindicatos comenzaron una nueva protesta de 48 horas, agravando la peor ola de oposición minera en tres años.

Estas violentas protestas podrían amenazar la meta de Perú de convertirse en el principal productor de cobre del mundo, advirtió Carlos Gálvez, presidente de la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía de Perú. El conflicto podría reducir la inversión minera a un “nivel muy cercano a cero” a 2018, desde el récord de US$ 9.700 millones en 2013, a menos que el gobierno defienda los nuevos proyectos, dijo Gálvez a Bloomberg.

“Estas personas tienen un objetivo claro –que no haya desarrollo económico- y lo están consiguiendo”, aseguró Gálvez. “Se están oponiendo a proyectos aprobados por el Estado. Lo que es más preocupante aún es que el próximo paso es oponerse a las operaciones existentes”.

Southern Copper suspendió por 60 días la construcción de Tía María, que demandará una inversión de US$ 1.400 millones, por las protestas.

Caída del precio de metales

Pese a que en Perú son las protestas las que podrían reducir el gasto, éste no es el único factor que está desincentivando la inversión de las empresas mineras. La caída en el precio de los commodities, después de un auge que se extendió por una década, está afectando también a otros mercados, como México y Australia.

En México, la inversión minera bajó 31,6% en 2014 respecto del año anterior, a US$ 4.500 millones, según cifras de la Cámara Minera de México (Camimex). Y este año, la Secretaría de Economía estima que el gasto bajará aún más, a US$ 4 mil millones. Mario Cantú Suárez, coordinador general de Minería, aseguró a la agencia local Reforma que el gremio minero ha ido ajustando a la baja su perspectiva de inversión de los más de 900 proyectos que existen en el país.

Si se concreta la caída, la inversión se reduciría a la mitad respecto del monto obtenido en 2012, cuando se alcanzó una cifra récord de US$ 8.043 millones. Entre las empresas extranjeras que han anunciado la suspensión o reducción de sus operaciones desde fines del año pasado están Aura Minerals, Nyrstar y Argonaut Gold. Un 67% de las empresas que invierten en el sector minero mexicano son canadienses.

El ocaso de Australia

En Australia se pronostica una caída de 90% en el gasto en proyectos mineros, la crisis más importante del sector desde que comenzara la fiebre del oro en 1850. Tras el colapso en los precios de las materias primas, desde el petróleo hasta el mineral de hierro, se estima que el valor de los proyectos mineros y energéticos aprobados y financiados en Australia caerá a 15 mil millones de dólares australianos (US$ 12 mil millones) en 2017, desde 226 mil millones de dólares australianos a fines de abril.

Desde octubre, se han cancelado proyectos de mineral de hierro planificados por un total de 10 mil millones de dólares australianos, según el Departamento de Industria y Ciencia. La mina Roy Hill, de la multimillonaria Gina Rinehart, es el último proyecto minero que está en desarrollo con una inversión de 5 mil millones de dólares australianos o más.

“El valor de los proyectos comprometidos empezará a caer sustancialmente”, dijo ayer Mark Cully, el economista jefe del departamento, en un comunicado. “Está claro que esto no será compensado por nuevas inversiones “, explicó.

El descenso en la demanda de mercados clave como China, el principal consumidor de commodities del mundo, y los programas de las empresas mineras para reducir gasto de capital anticipan que no habrá proyectos hacia fines de la década, dijo el departamento en un informe.

El gobierno de Australia pronostica en su presupuesto, presentado este mes, que la inversión minera caerá 26% en el año al 30 de junio de 2016, y bajará otro 31% el año siguiente.

Diario Fianciero

Comentarios

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here