De seguir o incluso agravarse la situación de inseguridad en Guerrero, la sede de la Convención Internacional de Minería, que está previsto tenga lugar del 7 al 10 de octubre en Acapulco, pudiera ser trasladada a Monterrey.

Manuel Reyes, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (Aimmgm), refirió en entrevista que si las condiciones de seguridad no se dan en dicha Entidad, lo más probable es que analizarían realizar la sede en otra ciudad, siendo Monterrey la alternativa.

“Nosotros hicimos una muy profunda investigación sobre las diferentes sedes, una de ellas era Monterrey y otra Guadalajara (aparte de Acapulco).

“Monterrey quedó en segundo lugar, después de Acapulco, sobre todo porque uno de los grandes votos decisivos es el de nuestros socios, donde les preguntamos en qué lugar prefieren (que se realice la Convención)”, detalló Reyes.

No obstante, el presidente de dicha asociación relató que se trata de un tema complicado ya que representaría pérdidas importantes para los organizadores.

“Acapulco no está exento a final de cuentas de que lo rechacemos, lo que sucede es que perderíamos mucho porque hemos invertido una muy buena cantidad en la organización (de la convención) hasta ahorita; pero si las condiciones no se dan, por lo menos si a nuestro juicio ya no es seguro, pues seguramente vamos a cambiar (la sede)”.

El viernes pasado se reportó el secuestro de entre 10 y 15 personas en Cocula, Guerrero, entre ellas un empleado y tres personas vinculadas al proyecto minero Media Luna de la compañía canadiense Torex Gold.

En Guerrero, en la región de Los Filos, hay una importante veta de oro en la que empresas como Peñoles y Agnico Eagle tienen proyectos de gran envergadura.

“Ahorita están muy temerosos (los empresarios), hasta este momento no ha habido algún gran accidente o algún enfrentamiento fuerte, pero se tema que pueda suceder”, indicó Reyes.

Respecto al 2014, Reyes lo calificó como un año complicado para el sector minero, sobre todo ante la caída y lenta recuperación de los precios de los metales preciosos, así como también a la entrada en vigor de mayores cargas fiscales.

“Las grandes y pequeñas compañías (mineras) dejaron de invertir en la cuestión de exploración por aquello que los precios que tienen no les dan las suficientes ganancias para seguir explorando”, dijo.

Por ello, durante el año pasado más de 120 proyectos mineros fueron diferidos o cancelados.

Comentarios

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here