Anticipamos una fuerte toma de ganancias en oro y plata durante el fin de semana, un escenario predecible tras las sólidas alzas recientes. El precio del oro para entrega en agosto cayó US$8.00, cerrando en US$1,581.50 por onza. En el mercado spot, el metal precioso bajó US$7.10, finalizando en US$1,580.50 por onza. La plata para diciembre retrocedió US$0.514, ubicándose en US$38.20 por onza.
Los mercados operan con calma esta mañana, aunque persisten razones para que los inversionistas se mantengan cautelosos. Las preocupaciones sobre la deuda estadounidense no son nuevas, pero las advertencias de las agencias calificadoras han desviado la atención de la crisis de deuda europea hacia el creciente déficit del Gobierno de Estados Unidos. Tanto la deuda norteamericana como la europea representan factores alcistas clave para el mercado del oro.
El euro se ha estabilizado tras alcanzar mínimos de tres meses y medio el pasado martes. Estamos a la espera de las pruebas de estrés a 91 bancos, mientras que el índice del dólar muestra debilidad al cierre de este informe. Esta semana, la acción del precio en el índice del dólar sugiere una tendencia bajista en el corto plazo. Cualquier debilitamiento adicional del índice del dólar debería favorecer a los metales preciosos.
El petróleo se mantiene estable. Los temores de una desaceleración en la economía global y la crisis de deuda en Europa han alimentado el pesimismo en el mercado del crudo. Sin embargo, la debilidad del índice del dólar ha generado un renovado interés especulativo por la compra de petróleo. La caída de los precios esta semana y su comportamiento lateral sugieren que este escenario podría continuar en el corto plazo.

