Puntos clave
- Dato clave: EBITDA ajustado de US$ 301 millones en Q3 2026, crecimiento 62% interanual y 5% secuencial
- Apalancamiento neto: Cayó a 1.24x desde preocupación sectorial hace 12 meses, abriendo espacio fiscal
- Perspectiva operativa: Integración vertical (minería + refinación) genera efectos multiplicadores en márgenes y flujo de caja
- Contexto LATAM: Nexa consolida posición como productor de zinc de escala global post-cambio accionario
| Mineral | zinc |
| Destino principal | mercado internacional |
Nexa Resources cerró el tercer trimestre de 2026 con un EBITDA ajustado de US$ 301 millones — un salto del 62% frente al mismo período del año anterior — y con eso despeja cualquier duda sobre el ritmo que trae la compañía justo cuando su estructura accionaria acaba de cambiar de manos.
- El número que importa y lo que esconde
- El zinc en su momento más oportuno
- Perú en el fondo del resultado: el contexto que los números no narran
- Boliden entra al cuadro — y con estos números, el precio que pagó luce diferente
- El impacto sobre la plata: el activo secundario que no es menor
- Lo que viene: el Q4 y la agenda Boliden-Nexa
El número que importa y lo que esconde
Un EBITDA que crece 62% interanual no es ruido estadístico. Es una señal estructural. Nexa no solo mejoró porque el zinc se recuperó en el mercado internacional — lo hizo porque sus operaciones de minería y refinación trabajaron mejor juntas, lo que en términos de eficiencia integrada es exactamente lo que un productor de zinc de escala global necesita demostrar.
El apalancamiento neto cayó a 1.24x. Para contextualizarlo: hace menos de doce meses ese indicador era una de las principales preocupaciones de los analistas que seguían el papel desde Toronto. Que ahora esté por debajo de 1.3x cambia la conversación — de “¿puede Nexa sostener su deuda?” a “¿qué hace Nexa con el espacio fiscal que se acaba de abrir?”.
El crecimiento trimestral secuencial del 5% confirma que no fue un rebote puntual. La tendencia es ascendente y sostenida, impulsada por dos palancas simultáneas: mejor desempeño en el upstream minero y márgenes más sólidos en las refinerías. Esa combinación, en un productor integrado verticalmente, genera efectos multiplicadores que no aparecen en el titular pero sí en el flujo de caja.
El zinc en su momento más oportuno
El zinc lleva meses recuperando terreno en el LME. La demanda de acero galvanizado — principal destino del zinc refinado — se mantiene resiliente en Asia, particularmente en India, donde la inversión en infraestructura no da señales de desaceleración. China, por su parte, redujo producción en algunas fundiciones por restricciones ambientales, lo que contrajo la oferta refinada global y sostuvo los precios por encima de los umbrales de rentabilidad operativa para la mayoría de los productores latinoamericanos.
Nexa opera en ese ecosistema desde una posición privilegiada. Con minas en Perú y operaciones de fundición en Brasil, tiene exposición directa tanto al concentrado como al zinc refinado. Cuando los spreads entre concentrado y metal refinado se ensanchan — como ha ocurrido en 2026 — los integrados verticales capturan margen en ambos eslabones. Los resultados del Q3 reflejan exactamente eso.
El USGS estima que la producción global de zinc mina se mantuvo relativamente plana en 2025, con ligera recuperación en algunos productores del hemisferio norte. Pero la demanda de refinación creció. Esa brecha es el viento de cola que Nexa supo aprovechar.
Perú en el fondo del resultado: el contexto que los números no narran
Las operaciones mineras de Nexa en Perú — Cerro Lindo, El Porvenir y Atacocha — son el corazón del upstream de la compañía. Perú es el tercer productor mundial de zinc, con una participación cercana al 11% de la producción global. No es un dato menor: la solidez de las operaciones peruanas de Nexa es lo que sostiene la cadena hacia las fundiciones en Brasil.
Lo notable del Q3 es que esa solidez se logró en un entorno peruano que sigue siendo complicado. Los conflictos sociales en torno a operaciones mineras no desaparecieron del mapa. La presión regulatoria sobre licencias ambientales sigue activa. Y, sin embargo, Nexa reporta mejora operativa — lo que sugiere que la gestión de relaciones comunitarias y el control de costos en sitio funcionaron mejor de lo esperado.
Para los inversionistas institucionales, eso no es un detalle menor. Uno de los factores de descuento que históricamente ha castigado la valuación de activos mineros en Perú es precisamente la incertidumbre operacional. Un trimestre con métricas robustas y sin interrupciones significativas reduce ese descuento, al menos temporalmente.
Boliden entra al cuadro — y con estos números, el precio que pagó luce diferente
La adquisición del 64.68% de Nexa por parte de Boliden — anunciada a mediados de 2026 por US$ 1,310 millones — fue cubierta en detalle por Minería en Línea cuando la transacción se confirmó. En ese momento, la pregunta era obvia: ¿pagó Boliden un precio justo, o apostó caro por un activo latinoamericano en un ciclo incierto?
Los resultados del Q3 responden esa pregunta, aunque sea parcialmente. Un EBITDA ajustado de US$ 301 millones en un solo trimestre — con tendencia alcista y apalancamiento en descenso — sugiere que Boliden compró en el momento correcto del ciclo operativo. Si Nexa mantiene ese ritmo, la sueca recupera su inversión en plazos que los analistas de TSX ya están recalculando.
Boliden no es una compradora impulsiva. La empresa sueca tiene décadas de experiencia en zinc — opera Odda, una de las fundiciones de zinc más grandes de Europa — y conoce el negocio integrado mejor que casi cualquier otro actor del sector. Adquirir Nexa no fue solo comprar producción latinoamericana: fue consolidar una cadena de valor zinc-plata que va del concentrado peruano al metal refinado brasileño. Con un EBITDA como el del Q3, esa estrategia empieza a hablar por sí sola.
El impacto sobre la plata: el activo secundario que no es menor
Nexa es conocida como productora de zinc, pero sus yacimientos generan volúmenes relevantes de plata como subproducto. Eso importa porque la plata tuvo un desempeño sólido en 2026 — impulsada tanto por demanda industrial en electrónica y paneles solares como por flujos de refugio. Para una compañía con costos denominados en soles peruanos y reales brasileños, pero ingresos en dólares, la plata opera como un hedge natural que suaviza la volatilidad del zinc.
No hay cifras desagregadas del Q3 por metal en el reporte preliminar. Pero el comportamiento del EBITDA total sugiere que los metales secundarios — plata incluida — contribuyeron positivamente al margen. Es el tipo de diversificación de ingresos que los inversionistas en minería de base valoran cada vez más en un ciclo de precios inestables.
Lo que viene: el Q4 y la agenda Boliden-Nexa
El cuarto trimestre de 2026 traerá presiones nuevas. La estacionalidad afecta tanto la demanda de acero galvanizado en el hemisferio norte como los costos de energía en las fundiciones brasileñas. El tipo de cambio real-dólar es una variable que Boliden tendrá que manejar con más atención de la que exigía cuando Nexa era una empresa de capital latinoamericano con sede en Luxemburgo.
La agenda de integración post-adquisición también consume recursos gerenciales. Fusionar culturas corporativas, alinear estándares ESG entre Suecia y Perú, y definir la estrategia de capital de Nexa bajo el paraguas Boliden son tareas que no aparecen en el EBITDA pero condicionan los próximos ocho trimestres.
Con 1.24x de apalancamiento neto, Nexa tiene margen para invertir. La pregunta que Boliden tendrá que responder pronto es si ese espacio se destina a expansión en los yacimientos peruanos, a capex en las refinerías brasileñas, o a distribuir caja mientras el zinc siga en zona favorable. El Q3 de 2026 no resuelve esa ecuación — pero la plantea desde una posición de fortaleza que hace seis meses no estaba garantizada.

