Cien metros de mineralización continua a 0.626 gramos por tonelada de oro, con tres subintervalos que superan 0.85 g/t: eso es lo que acaba de reportar Sego Resources en su proyecto Miner Mountain, en la Columbia Británica. El resultado del pozo DDH25-69 no es un hallazgo espectacular por sus leyes, sino por lo que confirma estructuralmente: una zona de oro diseminado con continuidad lateral y en profundidad que justifica, por primera vez, avanzar hacia un cálculo de recurso inferido.
- Lo que dice el taladro — y lo que no dice
- La Zona de Oro del Sur: historia y consistencia
- Metalurgia: el dato que los press releases suelen enterrar
- Etapa real: qué significa “inferred resource” para un inversionista
- El proyecto Miner Mountain: dos mundos en un solo terreno
- Princeton, BC: contexto jurisdiccional y logístico
- Lo que viene: perforación, recurso y el test del mercado
Lo que dice el taladro — y lo que no dice
El pozo DDH25-69, inclinado a 50 grados, interceptó 100.36 metros de 0.626 g/t Au desde los 41.60 metros de profundidad. Dentro de ese intervalo, tres subintervalos concentran la mayor ley: 24.37 metros a 0.958 g/t, 19.09 metros a 0.850 g/t y 12.75 metros a 0.970 g/t. La geometría es relevante: el oro no se concentra en una veta angosta, sino que se distribuye en bloques separados por material de menor ley, lo que describe un cuerpo diseminado con un perfil de grado variable pero sostenido.
El contraste con los otros pozos del mismo programa es inevitable. DDH25-67 y DDH25-68 no reportaron resultados significativos. DDH25-71, perforado desde el sur hacia la Zona Cuba, se perdió a los 580 metros sin interceptar mineralización relevante. DDH25-66 retornó 47.21 metros de 0.520 g/t — decente, pero claramente inferior al resultado estrella. En una campaña de seis taladros, cuatro no aportaron resultados comercialmente significativos. Eso es parte de la realidad de la exploración en etapa temprana, pero un lector técnico debe procesarlo antes de llegar a conclusiones sobre escala.
Las anchuras verdaderas de los intervalos son desconocidas. La empresa lo declara explícitamente: los intervalos reportados son longitudes de núcleo, no anchos reales del cuerpo mineralizado. Esa distinción puede cambiar materialmente la interpretación geométrica del recurso cuando se calcule.
La Zona de Oro del Sur: historia y consistencia
Lo que hace más sólido el resultado del DDH25-69 es el contexto histórico. Las campañas de 2021 y 2022 produjeron intersecciones comparables o superiores en la misma zona: DDH 47 interceptó 88.10 metros de 1.08 g/t, DDH 46 retornó 59.10 metros de 1.03 g/t, y DDH 50 reportó 94.20 metros de 0.86 g/t. No es un solo pozo aislado. La Zona de Oro del Sur viene mostrando repetibilidad en sus intersecciones a lo largo de múltiples campañas, lo cual es la condición mínima para pensar en un modelo de bloque.
La caracterización mineralógica también aporta. La mineralización está alojada en una diorita biotítica de grano fino, alterada a calcita, clorita, sericita, albita y feldespato potásico. El oro ocurre diseminado en asociación con pirita y hematita, con calcopirita menor. El oro es de grano muy fino, menor a cinco micrones en algunos casos, lo que significa que la caracterización visual es insuficiente y que una microscopía electrónica de barrido será necesaria para confirmar la textura del mineral. Este detalle tiene implicancias metalúrgicas directas.
Metalurgia: el dato que los press releases suelen enterrar
En agosto de 2021, Sego publicó un ensayo metalúrgico a escala de banco sobre núcleo de la zona. Los resultados fueron inusualmente positivos para este tipo de proyecto: 9.8% del oro se recuperó por concentración gravimétrica, 59.3% mediante lixiviación con cianuro en una hora, y 72.6% después de tres horas. La recuperación total alcanzó 95.8% sin ensayos adicionales de optimización.
Eso es relevante. En proyectos de pórfido o diseminado de baja ley, la metalurgia suele ser el cuello de botella que destruye el NPV en la etapa de prefactibilidad. Una recuperación de 95.8% en cianuro convencional es un resultado que reduce sustancialmente el riesgo técnico del proyecto. La advertencia es que ese ensayo tiene cinco años de antigüedad, fue realizado sobre una muestra puntual, y la escala de banco dista del comportamiento de un circuito de planta. Pero es una señal positiva que no debe ignorarse.
Etapa real: qué significa “inferred resource” para un inversionista
Sego planea someter los datos acumulados para el cálculo de un recurso inferido en la Zona de Oro del Sur. Esa es la transición más importante que puede hacer un proyecto de exploración: pasar de “hemos encontrado oro” a “tenemos una estimación cuantificada bajo NI 43-101”. Un recurso inferido no garantiza viabilidad económica — eso requiere un estudio de prefactibilidad o factibilidad — pero establece la base cuantitativa sobre la cual se puede modelar un escenario minero.
Con los datos disponibles, la continuidad de la zona a lo largo de múltiples campañas sugiere que el recurso inferido podría tener dimensiones modestas pero con leyes que rondan los 0.6 a 1.0 g/t Au. Para una operación a cielo abierto en Columbia Británica, con los costos operativos y regulatorios de Canadá, ese rango de ley es marginal sin escala suficiente. La pregunta que el mercado hará es cuántas toneladas puede definir Sego. Si el cuerpo tiene dimensiones menores a 15-20 millones de toneladas a esas leyes, la economía del proyecto se complica antes de llegar a una decisión de construcción.
El proyecto Miner Mountain: dos mundos en un solo terreno
Miner Mountain combina dos tipos de mineralización geológicamente distintos. Por un lado, la Zona de Oro del Sur, de carácter diseminado, alojada en diorita y con el perfil descrito arriba. Por otro, la mineralización de pórfido cúprico-aurífero en la Zona Cuba y otras zonas, que representan el objetivo de largo plazo para definir un depósito de mayor escala pero menor ley unitaria.
El DDH25-71 fue dirigido hacia la Zona Cuba desde el sur y encontró alteración extensa con valores débiles de cobre y oro antes de perderse a los 580 metros. Un levantamiento de polarización inducida (IP) está planeado para definir y extender una anomalía de cargabilidad conocida al norte de la Zona de Oro del Sur. Esa anomalía es el proxy geofísico de sulfuros en profundidad, que en un sistema porfídico puede indicar la raíz del sistema mineralizado.
La exploración de pórfido es un juego de escala y paciencia. Los grandes depósitos de pórfido cúprico-aurífero en la Columbia Británica — como Red Chris o Mount Polley — requirieron múltiples campañas antes de que su tamaño real fuera reconocido por el mercado. Miner Mountain está en etapas mucho más tempranas, pero la combinación de un blanco geofísico definido con perforación programada para el 22 de abril señala que la empresa está usando una metodología coherente.
Princeton, BC: contexto jurisdiccional y logístico
La proximidad a Princeton es un activo logístico no menor. La región del interior sur de Columbia Británica tiene infraestructura de acceso, proveedores de servicios mineros, y una tradición de operación que facilita la exploración. No es el Triángulo Dorado — ese corredor en el noroeste de la provincia que concentra los proyectos de mayor perfil — pero tampoco es una jurisdicción remota que añada riesgo logístico al modelo de costos.
Columbia Británica mantiene un marco regulatorio robusto que puede ser lento pero es predecible. Para un proyecto en etapa de exploración avanzada que se dirige hacia un recurso inferido, esa previsibilidad regulatoria vale más que en etapas más tempranas.
Lo que viene: perforación, recurso y el test del mercado
La siguiente campaña arranca el 22 de abril. Los objetivos son dobles: continuar definiendo la Zona de Oro del Sur para apoyar el cálculo del recurso inferido, y explorar en profundidad el blanco de pórfido respaldado por el IP. Los resultados del levantamiento geofísico determinarán si la Zona Cuba tiene suficiente señal para justificar perforación profunda, que es notablemente más costosa y lenta.
El recurso inferido será el catalizador de valoración más relevante para Sego en los próximos doce meses. Si los datos acumulados respaldan un cuerpo con dimensiones y leyes que ofrezcan una ecuación económica plausible, el proyecto dará un salto de categoría en el pipeline de exploración canadiense. Si el recurso resulta pequeño o las leyes promedio caen por debajo del umbral de corte para una operación viable en BC, la tesis de inversión deberá reconstruirse desde el pórfido en profundidad — un blanco con mayor potencial de escala, pero con mucho más trabajo geológico por delante.
La Zona de Oro del Sur de Miner Mountain tiene continuidad. Lo que todavía no tiene es tamaño demostrado. Ese es el único número que importa ahora.

