El Servicio Forestal de Estados Unidos acaba de activar la revisión ambiental federal del proyecto Black Pine de Liberty Gold, un depósito de oro en el sureste de Idaho que podría convertirse en uno de los desarrollos auríferos más relevantes del occidente norteamericano en la próxima década. Para una industria que lleva 18 meses navegando entre tasas de interés elevadas y costas de capital restrictivas, cualquier avance en permisos cuenta como noticia real.
Black Pine entra al proceso NEPA: qué significa y cuánto tarda
La revisión iniciada corresponde al proceso establecido por la Ley de Política Ambiental Nacional (NEPA, por sus siglas en inglés), el mecanismo regulatorio más exigente del sistema federal estadounidense para proyectos mineros en tierras públicas. No es un trámite menor. Un proceso de revisión ambiental completo para un proyecto de esta escala puede extenderse entre tres y siete años, dependiendo de la complejidad del estudio de impacto ambiental y del nivel de oposición local. Liberty Gold cotiza en la Bolsa de Toronto (TSX: LGD) y Black Pine representa su activo de desarrollo más avanzado en suelo estadounidense.
El proyecto está ubicado en un contexto geológico de interés global para la industria del oro, con depósitos de alto potencial que podrían contribuir significativamente a la oferta de este metal precioso en América del Norte.

