Fresnillo capitalizó el mejor entorno de precios para metales preciosos en años y lo llevó directo a resultados. La minera reportó para 2025 un salto de 80.7% en EBITDA, hasta 2,796.2 millones de dólares. También elevó 27.6% sus ingresos ajustados, a 4,645.3 millones de dólares.
El golpe de timón más visible llegó por la vía del efectivo. El consejo propuso un dividendo total de 950 millones de dólares, equivalente a 128.92 centavos de dólar por acción. Ese monto superó su práctica de repartir alrededor de la mitad de la utilidad ajustada.
El reporte muestra un contraste que ayuda a leer el año. La producción bajó, pero el precio hizo el trabajo pesado. Fresnillo cerró 2025 con 48.7 millones de onzas de plata atribuible, 13.5% menos que en 2024. La producción de oro sumó 600.3 mil onzas, 5% por debajo del año previo, aunque rebasó la guía interna.
Detrás de ese desempeño aparece un dato clave para entender la expansión de márgenes. La empresa vendió plata a un precio promedio realizado de 43.6 dólares por onza en 2025. En 2024 ese promedio fue 28.8 dólares por onza. En oro, el promedio realizado subió 44% y alcanzó 3,532.7 dólares por onza.
Con esos precios, la utilidad se multiplicó. Fresnillo reportó 1,573.8 millones de dólares de ganancia en el año. La utilidad atribuible a los accionistas también repuntó y llegó a 1,384.0 millones de dólares.
Dividendos y caja
El dividendo final quedó en 108.12 centavos de dólar por acción, con pago previsto para el 29 de mayo de 2026. El dividendo interino fue de 20.8 centavos y ya se pagó en septiembre de 2025. En México, el pago enfrenta retención de 10% por la reforma fiscal que aplica a dividendos, incluso a extranjeros.
El músculo para sostener ese retorno se ve en el balance. Fresnillo terminó 2025 con 2,756.5 millones de dólares en caja y fondos líquidos. La empresa reportó una posición neta de caja de 1,916.6 millones de dólares, tras considerar notas senior por 839.9 millones.
La administración enfatizó que ese colchón no solo financia dividendos. También abre espacio para inversión y compras selectivas. En el documento, el equipo directivo sostiene que mantendrá una caja sana para proyectos y oportunidades de M&A.
Producción, costos y el factor México
El informe también deja ver una lectura menos obvia del año: la disciplina de costos aportó tanto como los precios. Los costos de producción ajustados bajaron 11.1% y sumaron 1,406.7 millones de dólares. La empresa atribuyó la baja a menores volúmenes procesados en varias unidades, eficiencias y el efecto cambiario.
El tipo de cambio ayudó en una parte relevante del gasto. Fresnillo indicó que cerca de 45% de sus costos se denominan en pesos. La devaluación promedio del peso frente al dólar en 2025 aportó un efecto positivo estimado en 51.6 millones de dólares al convertir costos a dólares.
Aun así, México también cobró su parte por la bonanza. La empresa reportó pagos por derechos mineros por 193.2 millones de dólares, 52.1% arriba de 2024. El reporte liga el aumento a una base de utilidad mayor y a un alza de la tasa de 7.5% a 8.5% en 2025.
En paralelo, Fresnillo decidió cerrar un capítulo que le generó ruido contable. Registró una pérdida no monetaria neta de impuestos por 132.4 millones de dólares ligada al contrato Silverstream. La empresa tomó la decisión de terminar ese esquema por dificultades operativas y financieras que afectaron la viabilidad de la mina Sabinas.
Guía 2026 e inversión
La compañía ya puso sobre la mesa una expectativa más conservadora para 2026. Fresnillo espera producir entre 42.0 y 46.5 millones de onzas de plata atribuible. En oro, proyecta un rango de 500 a 550 mil onzas.
El plan de inversión acompaña esa hoja de ruta. Fresnillo anticipa capex cercano a 765 millones de dólares para 2026. También espera gasto de exploración alrededor de 260 millones de dólares.
El documento ubica parte del capex en optimizaciones y obras puntuales. Menciona trabajos en Herradura y el profundizado del tiro Jarillas en Saucito. También contempla infraestructura de acarreo en Juanicipio y obras de presas de jales.
Este punto importa para Zacatecas y Sonora, donde la operación minera se vive todos los días. Cuando el precio sube, la conversación pública suele irse directo al dividendo. Pero el otro lado de la moneda es la continuidad operativa, porque ahí se sostienen empleos, contratos y cadenas de proveeduría.
En ese terreno, Fresnillo reportó un “impacto económico positivo” de 2,173.8 millones de dólares durante 2025. El documento también indica que la empresa consumió 77.8% de su electricidad desde fuentes renovables.
El reporte no esquiva el tema de seguridad industrial. Señala que el TRIFR mejoró, al pasar de 7.59 a 6.26. Al mismo tiempo, reconoce dos fallecimientos en el año, un recordatorio duro del costo humano que la industria no puede normalizar.
Expansión hacia Norteamérica
El salto de caja y dividendos también se conecta con estrategia. Fresnillo cerró en enero de 2026 la compra de Probe Gold por 3.65 dólares canadienses por acción, en una transacción en efectivo. La empresa estimó el valor total en alrededor de 770 millones de dólares canadienses, y destacó el acceso al distrito Val-d’Or, en Quebec.
La movida marca una señal para el mercado. Fresnillo quiere diversificar geografía sin abandonar su centro de gravedad. La propia compañía se define como el mayor productor primario de plata del mundo y el mayor productor de oro en México. También opera ocho minas en México y mantiene concesiones y exploración en México, Perú y Chile.
En el mapa corporativo, Industrias Peñoles mantiene el control. La firma reportó que Peñoles posee 75% de las acciones, y ubica a la familia Baillères como parte controladora final vía esa participación.
Mi apreciación es directa: Fresnillo convirtió un rally de precios en flujo real, y lo devolvió al accionista sin descuidar inversión. El reto ahora no está en el dividendo, sino en sostener leyes de mineral, productividad y licencia social. Ahí se juega la siguiente lectura de la empresa en México.

