La minera global Rio Tinto, principal proveedor mundial de mineral de hierro, comunicó a sus clientes en China que dejará de utilizar el índice Platts, publicado por S&P Global, como base para la liquidación de sus embarques de mineral de hierro durante enero y febrero de 2026. En su lugar, la empresa australiana empleará el índice de Fastmarkets MB, de acuerdo con un aviso enviado a clientes chinos y confirmado por operadores del sector.
Este ajuste, aunque de momento limitado a un periodo de dos meses, representa un cambio relevante en la manera en que uno de los mayores actores del mercado determina el precio de su producto insignia en su principal destino de exportación.
El aviso distribuido por Rio Tinto indica que “los índices a utilizar para la liquidación final y para los contratos a largo plazo están bajo negociación”. Sin embargo, no especifica si la modificación aplicará de forma general a todos los clientes chinos ni si se extenderá más allá de los primeros meses de 2026. La compañía no ha emitido comentarios públicos sobre los motivos del cambio ni sobre su alcance. Tampoco lo han hecho Fastmarkets ni S&P Global, lo que genera incertidumbre entre compradores y operadores.
Rio Tinto ha empleado el índice Platts como referencia de precios en contratos a largo plazo y en el mercado spot por más de una década. Esta herramienta ha sido clave para determinar los valores de intercambio entre las grandes mineras y sus compradores en Asia, especialmente en China, principal consumidor global de mineral de hierro.
El cambio hacia Fastmarkets MB sugiere un posible reposicionamiento estratégico en la relación comercial entre Rio Tinto y sus socios chinos. También plantea interrogantes sobre la percepción actual del índice Platts en cuanto a su representatividad o transparencia.
El uso de índices de precios estandarizados es fundamental en los commodities, especialmente en el mineral de hierro, cuya calidad puede variar entre minas, y cuya comercialización requiere parámetros comunes para facilitar la negociación internacional. Las metodologías utilizadas por Platts y Fastmarkets MB difieren en ciertos aspectos técnicos, como la frecuencia de los relevamientos, la variedad de referencias logísticas y la participación del mercado asiático en la formación de precios.
Analistas consultados coinciden en que este movimiento podría reflejar tensiones comerciales o simplemente una búsqueda de mayor precisión en los precios finales. Desde hace algunos años, varios compradores chinos han solicitado mecanismos de fijación de precios más alineados con las dinámicas regionales, en particular las observadas en el puerto de Qingdao, uno de los principales puntos de entrada del mineral australiano en Asia.
Por otra parte, algunos operadores del mercado minero interpretan la decisión de Rio Tinto como un mensaje a S&P Global, en medio de una competencia creciente entre agencias de información para ganar cuota en la fijación de precios de referencia. El uso de índices no es solo una cuestión operativa: implica reconocimiento, confianza y peso institucional en el ecosistema global de commodities.
Aunque el cambio afecta directamente a los contratos de Rio Tinto con compradores chinos, sus implicaciones podrían extenderse más allá. Dado que Rio Tinto representa más del 20% del comercio marítimo global de mineral de hierro, cualquier ajuste en sus prácticas contractuales tiene el potencial de modificar las expectativas del mercado, los cálculos de arbitraje y los modelos de fijación de precios de otras empresas del sector.
En mercados como el mexicano, donde se extrae mineral de hierro en regiones como Michoacán, Coahuila y Colima, este tipo de decisiones puede parecer distante. Sin embargo, afectan indirectamente los precios de referencia utilizados por intermediarios, exportadores y operadores logísticos que dependen de precios internacionales para estimar márgenes, rentabilidad y contratos futuros.
Cabe señalar que el precio del mineral de hierro ha mostrado una alta volatilidad en 2025, en parte debido a las oscilaciones en la demanda siderúrgica china, a políticas ambientales más estrictas en Asia y a los ciclos productivos en las principales minas de Australia y Brasil. En este contexto, adoptar un índice que refleje mejor las condiciones regionales podría permitir a Rio Tinto reducir fricciones comerciales y fortalecer su posición negociadora.
A pesar de la falta de una postura oficial, es probable que otros actores del sector monitoreen de cerca la evolución de este cambio. Las grandes mineras como BHP y Vale, que también dependen de contratos indexados, podrían considerar movimientos similares si el cambio de Rio Tinto resulta favorable en términos comerciales.
En definitiva, la adopción de Fastmarkets MB para los embarques de los primeros meses de 2026 introduce una nueva variable en el complejo engranaje de la comercialización internacional del mineral de hierro. Aunque no representa una ruptura total con el modelo anterior, sí evidencia una búsqueda de ajustes finos por parte de los grandes productores para adaptarse a las condiciones cambiantes de un mercado global que exige cada vez más precisión, transparencia y adaptabilidad.

