La compañía canadiense Centerra Gold Inc. concretó la adquisición del 9.9 % de participación accionaria en la exploradora Metal Energy Corp., como parte de una ronda de financiamiento privado por C$9.3 millones. La operación tiene como objetivo fortalecer el desarrollo del proyecto NIV, ubicado en la provincia de British Columbia, y reafirma la estrategia de Centerra de posicionarse en iniciativas de exploración con potencial en metales base y críticos.
Metal Energy informó que el capital recaudado se obtuvo a través de la emisión de 8.8 millones de acciones tipo flow-through a un precio unitario de C$0.73 y 6.2 millones de acciones comunes a C$0.45. En el mercado, las acciones de la exploradora alcanzaron un máximo anual de C$0.60 tras el anuncio, lo que elevó su capitalización bursátil a aproximadamente C$16.1 millones, equivalente a unos US$11.5 millones.
Los fondos serán destinados al programa de perforación de 2026 en el proyecto NIV, un depósito de cobre, oro y molibdeno situado en la región minera de Toodoggone, al norte-centro de British Columbia. Esta área se ha consolidado en los últimos años como una jurisdicción favorable para la inversión minera, no solo por sus condiciones geológicas, sino por su infraestructura y estabilidad regulatoria.
NIV cubre una superficie de aproximadamente 215 km² divididos en dos bloques de concesiones. Su cercanía con el proyecto Mount Milligan, operado por la propia Centerra, representa una ventaja logística y estratégica. La proximidad entre ambos activos podría facilitar el desarrollo conjunto o la optimización de operaciones en el futuro, una posibilidad que no ha sido descartada por los analistas del sector.
El interés de Centerra en Metal Energy no es un hecho aislado. La empresa ha replicado una estrategia similar en el último año, adquiriendo participaciones del 9.9 % en otras firmas canadienses de exploración, entre ellas Midland Exploration, Azimut Exploration, Dryden Gold y Thesis Gold. Estas inversiones reflejan un enfoque dirigido a diversificar su cartera y participar desde etapas tempranas en proyectos con alto potencial geológico.
La apuesta por el cobre y otros metales base responde también a una tendencia estructural en la industria: la necesidad de asegurar el suministro futuro de minerales clave para la transición energética y la electrificación global. El cobre, en particular, es esencial en la fabricación de vehículos eléctricos, redes eléctricas y tecnologías renovables. En este contexto, las grandes productoras como Centerra buscan asociaciones con compañías junior que ya hayan identificado blancos de perforación y cuenten con permisos vigentes.
Además del proyecto NIV, Metal Energy mantiene otros activos en cartera. Entre ellos destaca el Highland Valley Project, también ubicado en British Columbia, con mineralización de cobre, molibdeno y plata. Igualmente, la compañía avanza con su proyecto Manibridge en Manitoba, centrado en la exploración de níquel, cobre y cobalto. Esta diversificación refuerza su posición como plataforma de exploración multimetálica.
El mercado ha recibido positivamente la operación. La entrada de un actor de peso como Centerra aporta no solo capital, sino también respaldo técnico y credibilidad institucional. En el actual entorno de volatilidad en los precios de los metales, este tipo de alianzas pueden marcar la diferencia entre avanzar o suspender programas de exploración.
Desde un enfoque más amplio, la operación refleja la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro de minerales estratégicos, especialmente en jurisdicciones seguras como Canadá. En tiempos de incertidumbre geopolítica y presión sobre los recursos naturales, los países mineros que ofrezcan estabilidad jurídica, respeto ambiental y aceptación social estarán mejor posicionados para atraer inversión responsable.
En América Latina, y en particular en México, esta estrategia de vinculación entre compañías mayores y junior sigue siendo poco común, a pesar del potencial geológico de la región. Replicar modelos similares podría ayudar a reactivar proyectos de exploración detenidos y mejorar la competitividad del sector minero frente a otros destinos de inversión.
La inversión de Centerra en Metal Energy confirma una tendencia creciente: las grandes mineras están dispuestas a asumir riesgos exploratorios mediante participaciones minoritarias, apostando por descubrimientos que puedan convertirse en activos productivos en el mediano y largo plazo. En este sentido, el proyecto NIV se perfila como una de las iniciativas a seguir en la próxima década.

