La minera australiana BHP anunció este lunes que ha retirado oficialmente su más reciente intento por adquirir Anglo American, a medida que se acerca la votación de los accionistas sobre la propuesta de fusión entre Anglo y la canadiense Teck Resources. Esta decisión marca el cierre de un capítulo estratégico en la búsqueda de BHP por expandir su presencia en el mercado global del cobre.
La oferta de BHP buscaba interferir en una transacción valuada en 53 mil millones de dólares entre Anglo y Teck, una unión que, de concretarse, consolidaría una de las cinco mayores productoras de cobre del mundo. Sin embargo, la junta directiva de Anglo American rechazó el nuevo acercamiento, al igual que lo hizo el año anterior con una oferta de 49 mil millones de dólares, argumentando que las condiciones impuestas por BHP, como la escisión de activos en Sudáfrica, no eran aceptables.
“BHP continúa creyendo que una combinación con Anglo American tendría méritos estratégicos sólidos y generaría valor significativo para todos los accionistas”, declaró Stefanie Wilkinson, consejera legal de BHP. “Sin embargo, confiamos plenamente en el potencial de nuestra estrategia de crecimiento orgánico”.
Presión por el cobre
El interés de BHP por Anglo American no es fortuito. En el contexto actual de la transición energética global, el cobre se ha convertido en un recurso crítico. La demanda del metal rojo continúa en ascenso, impulsada por las necesidades de electrificación, energías renovables, infraestructura y movilidad eléctrica.
Tanto Teck como Anglo poseen activos de cobre altamente valorados en Chile, particularmente en la cordillera de los Andes. La operación conjunta permitiría no solo aumentar la escala operativa, sino también optimizar la logística, reducir costos y mejorar la eficiencia de los proyectos en la región.
En contraste, BHP ha enfocado sus esfuerzos recientes en el desarrollo interno de activos y en adquisiciones más específicas, como su interés creciente en proyectos de cobre en Sudamérica y Australia. La empresa también posee operaciones relevantes en Perú y Chile, pero enfrenta la presión de los inversionistas para no asumir riesgos innecesarios ni incrementar la complejidad operativa.
Reacciones del mercado
El anuncio fue bien recibido por algunos analistas e inversionistas, quienes ven con buenos ojos que BHP dé prioridad a sus operaciones existentes en lugar de embarcarse en una fusión complicada. Hugh Dive, director de Atlas Funds Management, señaló que los accionistas estaban sorprendidos de que BHP continuara persiguiendo a Anglo, considerando el entorno volátil del mercado y la resistencia que había mostrado la empresa británica.
Por su parte, Joseph Koh, socio de Blackwattle Investment Partners, calificó a Anglo como un productor de cobre de alta calidad, pero afirmó que era momento de que BHP “siga adelante”.
Desde el rechazo de la oferta inicial de BHP en 2024, las acciones de Anglo han tenido un desempeño superior a las de BHP, con una capitalización bursátil actual de 42 mil millones de dólares frente a los 132 mil millones de la minera australiana, según datos de LSEG.
Un paso decisivo para Teck y Anglo
La votación de los accionistas sobre la fusión entre Anglo y Teck Resources está prevista para el 9 de diciembre. Si la operación se aprueba, la nueva entidad tendría una posición estratégica en el suministro de cobre a nivel global, particularmente en América Latina.
Ambas compañías comparten fronteras operativas en Chile, lo que podría traducirse en sinergias significativas y en una ventaja competitiva en términos de costos. También se espera que la fusión fortalezca la cadena de suministro para tecnologías limpias, al asegurar una producción estable de minerales críticos para la descarbonización.
Aunque el acuerdo ha recibido algunos cuestionamientos, sobre todo por la magnitud de la operación y la integración de portafolios diversos, el mercado parece anticipar una aprobación favorable dada la complementariedad de los activos.

