Arrancarás sabiendo que este lunes por la noche la operación subterránea en la mina Grasberg, ubicada en Papúa Central, Indonesia, enfrentó un incidente serio que alteró el pulso del mercado. Un flujo repentino de material húmedo se deslizó en uno de los bloques de producción del túnel bloqueando rutas de evacuación. Siete trabajadores quedaron aislados, aunque se sabe con certeza dónde se encuentran y se asegura que están fuera de peligro por ahora.
La velocidad de respuesta de Freeport‑McMoRan transmitió tranquilidad. Inmediatamente se detuvo la producción para priorizar la evacuación, se desplegaron equipos de rescate y se brindó respaldo constante al personal atrapado. El mensaje fue claro: la seguridad sigue siendo la máxima prioridad. Desde Yakarta, el ministro de Minería, Bahlil Lahadalia, anunció que su equipo inspeccionará el sitio y ofrecerá nuevos informes una vez concluida su visita.
La interrupción produjo un efecto directo en la Bolsa. El martes por la mañana las acciones de Freeport cayeron casi 6 %, lo que redujo el valor de mercado de la empresa a unos 63 mil millones de dólares. El CEO Kathleen Quirk y el presidente Richard Adkerson insistieron en su declaración conjunta en el compromiso firme con la seguridad de su gente mientras se busca evacuar a los siete empleados lo antes posible. Ningún otro trabajador resultó afectado.
La mina Grasberg es pieza clave para la industria global de metales básicos, especialmente en la transición energética. Se calcula que en 2024 produjo alrededor de 816 000 toneladas métricas de cobre, apenas el 3,6 % de la extracción mundial. Esa dimensión le da al incidente potenciales repercusiones en el suministro, y los mercados ya reaccionan ante la posibilidad de una oferta más ajustada.
En las Bolsas, los futuros del cobre se movieron. En el comercio asiático de martes, los contratos en el London Metal Exchange subieron cerca del 0,2 %, mientras que en Nueva York los precios en COMEX disminuyeron ligeramente, reflejo de la incertidumbre.
Este escenario recuerda que incluso las operaciónes más sofisticadas, como la mina Grasberg —una de las más grandes del mundo en cobre y oro— siguen expuestas a riesgos complejos bajo tierra. Freeport posee cerca del 49 % de esa operación; el resto está en manos de la empresa estatal indonesia.
Los detalles técnicos revelan que el incidente ocurrió en uno de los cinco bloques del bloque subterráneo Grasberg Block Cave. Aunque el acceso se cerró temporalmente, las autoridades locales confirmaron que todos los demás trabajadores en el predio se encuentran a salvo. Los esfuerzos de despeje continúan y el plan de rescate avanza con celeridad.
La criptografía del mercado reacciona con cautela. Esa misma mañana, en el LME, el cobre para entrega a tres meses se ubicaba en torno a 9 907 dólares por tonelada, apenas 0,08 % por debajo. Freeport mantiene su previsión de producir aproximadamente 2,964 millones de toneladas métricas de concentrado de cobre en 2025.
Desde una perspectiva minera en México y Latinoamérica, este tipo de incidentes obliga a reflexionar sobre la seguridad y la preparación en operaciones subterráneas críticas. La mina Grasberg opera en una región montañosa remota con acceso complicado. Allí sobresalen tres frentes de explotación: Grasberg Block Cave, DMLZ y Big Gossan, y proximamente el depósito Kucing Liar entregará más capacidad hasta 2041.
Ante desafíos operacionales frecuentes, Freeport ha invertido en tecnologías de mitigación de riesgos, incluidas fracturación hidráulica y sistemas de tráfico automatizado. No obstante, este cierre temporal expone que el control geotécnico siempre será indispensable.
Puedes pensar: “¿Por qué este incidente importa con tanta fuerza?” La respuesta está en la economía global del cobre. Ese metal es vital en motores eléctricos, redes de energía renovable y vehículos eléctricos. Si un actor relevante como Grasberg se pausa —aunque sea por días—, el mercado se tensiona. Si bien Freeport espera alcanzar casi 3 millones de toneladas de concentrado este año, una demora prolongada podría alterar la curva de suministro.

