Newmont, la mayor minera de oro cotizada del mundo, anunció este viernes recortes del 10 % al 15 % del personal de su mina Merian, en Surinam. La decisión responde a una caída del 48 % en la producción de oro desde 2021, contrasta con una reducción del 50 % en costos operativos, pero aún así pone en riesgo la viabilidad a largo plazo de la operación.
En Merian trabajan unos 1 550 empleados. Según el comunicado, esta caída de producción ha presionado la sustentabilidad de la mina, lo que obligó a tomar medidas para alinear plantilla, costos y producción .
Contexto operativo y reestructura estratégica
La mina Merian inició producción comercial en octubre de 2016, siete años después de iniciada la construcción, bajo presupuesto de US$150 millones. Sin embargo, el rendimiento no ha sido estable. En el periodo 2021–2024 la extracción declinó casi la mitad, mientras que los costos también bajaron pero no en la misma proporción .
El recorte en Merian refleja además una reestructura global de Newmont tras la adquisición de Newcrest (US$17 140 millones). En diciembre de 2024 ya se habían despedido directivos y mandos medios para reducir deuda y optimizar eficiencia . En Surinam, la prioridad ahora es alinear la plantilla a la nueva realidad productiva y financiera.
Impacto social y sostenibilidad
La operación de Merian incluye un fondo comunitario y acuerdos con comunidades Pamaka y Kawina para favorecer empleo local, servicios y bienestar. Estos recortes laborales, por tanto, pueden afectar a familias locales y al desarrollo comunitario, generando preocupaciones sociales.
Newmont destaca que, pese a los despidos, mantiene su compromiso de crear valor local y fondos de desarrollo comunitario. Sin embargo, reconectarse con esas garantías será clave para aliviar el impacto social, especialmente en una región donde la minería representa motor económico.
Perspectivas y decisiones estratégicas
Este ajuste en Merian responde a la necesidad de equilibrar economía y sustentabilidad del proyecto a largo plazo. Newmont también apuesta por concentrarse en sus activos “Tier 1”: minas de alta calidad y rentabilidad, fortaleciendo su cartera global.
En 2025 la inversión en Merian será moderada: se proyecta una producción de 210 000 onzas y un costo por onza (AISC) entre US$1 490 y US$1 770, con un modesto capital de sostén de US$50 millones. La estrategia apunta a mantener la operación, sin grandes expansiones.
Newmont afronta un doble desafío: ajustar su operación económica y preservar su reputación como generador de desarrollo local. El recorte en Merian busca sanear finanzas, pero plantea tensiones sociales. La sostenibilidad a largo plazo dependerá de equilibrar rendimiento económico con compromiso comunitario, manteniendo estándares ambientales y sociales.

