El Estado de Malí informó que Endeavour Mining, Faboula Gold y Bagama Mining acordaron adaptarse al nuevo código minero que entró en vigor en agosto de 2023 tras elevar impuestos y asegurar participaciones estatales. El cambio generó tensiones con empresas y provocó una caída del 23 % en la producción de oro en 2024, con solo 51 toneladas métricas.
El ministro de Finanzas, Alousseni Sanou, y el de Minas anunciaron el memorando con Somika SA (80 % Endeavour y 20 % estatal), Faboula y Bagama durante una transmisión oficial. Aunque no se revelaron los términos del convenio, se señaló que Somika reiniciará la construcción seis meses después de la firma y prevé producción dentro de 18 meses. Este proyecto, aún sin operar, se espera genere ingresos de 135 mil millones de francos CFA al año.
Las operaciones de Bagama y Faboula se han mantenido inactivas desde la aplicación del nuevo marco legal, pero cada una proyecta una vida útil de cinco años con ingresos anuales de 50 mil y 75 mil millones de francos CFA, respectivamente, y la creación aproximada de 2 000 empleos por empresa. Somika, con duración de diez años, también generaría unos 2 000 empleos.
Por su parte, Barrick Mining —el mayor productor de oro en Malí— mantiene su disputa legal con el gobierno tras suspender operaciones en Loulo‑Gounkoto en enero, ser bloqueada en exportaciones, detenciones de ejecutivos y confiscación de tres toneladas de oro. Barrick inició un arbitraje ante el CIADI del Banco Mundial para resolver el conflicto.
Aunque los proyectos aún representan una pequeña fracción del total de oro del país, este movimiento abre posibilidades para reactivar producción, generar empleo y atraer confianza a inversionistas tras un período de incertidumbre normativa. Malí sigue entre los mayores productores de oro de África, con potencial por recuperar estabilidad en su marco regulatorio y dinamizar su industria.

