Los precios del oro extendían su caída a un mínimo de más de una semana el miércoles, ya que los inversores favorecían al dólar después de que las últimas amenazas arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reavivaron los temores de una guerra comercial global.
El oro al contado bajaba un 0,3% a 3,289,36 dólares la onza a las 1014 GMT, su nivel más bajo desde el 30 de junio. Los futuros del oro estadounidense caían un 0,6% a 3,297,10 dólares.
“El dólar se ha estabilizado un poco y la rentabilidad de los bonos del Tesoro también ha subido, lo que reduce el atractivo de activos de baja rentabilidad como el yen japonés o el oro“, dijo Fawad Razaqzada, analista de mercado de City Index y FOREX.com.
El índice dólar operaba estable después de alcanzar un máximo de dos semanas en la sesión anterior, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años rondaba un máximo de tres semanas, mermando el atractivo de los lingotes, que no rinden intereses.
Trump dijo que impondría un arancel del 50% sobre el cobre importado e introduciría gravámenes sobre los semiconductores y los productos farmacéuticos.
Trump reiteró el martes su amenaza de imponer aranceles del 10% a las naciones BRICS, un día después de notificar a 14 países, entre ellos Japón y Corea del Sur, aumentos arancelarios que entrarán en vigor el 1 de agosto.
Trump dijo el martes que las conversaciones comerciales han ido bien con la Unión Europea y China, aunque también dijo que estaba a pocos días de enviar una carta arancelaria a la UE, manteniendo abierta la amenaza de elevar los aranceles.
Razaqzada dijo que esperaba que el oro sigua moviéndose lateralmente a corto plazo. A la baja, fijó el soporte en los 3.250 dólares y al alza, la resistencia en torno a los 3,300 dólares.
Los inversores esperan las minutas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se publicarán más tarde en el día, para obtener orientación sobre cualquier futuro recorte de las tasas de interés.
Entre otros metales preciosos, la plata al contado caía un 0,5% a 36,59 dólares la onza, el platino cedía un 1% a 1,345,64 dólares y el paladio perdía un 2,2% a 1,086,30 dólares.

