Estados Unidos da un paso decisivo hacia la minería submarina. El Departamento del Interior publicó el jueves una solicitud de información e interés para explorar posibles contratos de arrendamiento de minerales en los lechos marinos frente a Samoa Americana. Esta acción marca un avance significativo: podría ser la primera venta formal de arrendamientos minerales en aguas federales en más de 30 años desde la última emisión.
Contexto histórico y estratégico
En abril de 2025, el entonces presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva con el objetivo de impulsar la industria de minería en aguas profundas, enfocada en minerales críticos como níquel y cobre. El propósito fue claro: reducir la dependencia de China en dichos materiales, vitales para tecnologías emergentes como baterías eléctricas y telecomunicaciones.
¿Qué implica esta convocatoria del Interior?
- Consulta pública de 30 días: los interesados, incluidos científicos, comunidades locales y empresarios, pueden opinar sobre los impactos ambientales y técnicos.
- Inicio del proceso formal: esta convocatoria es el preludio a una posible subasta de arrendamientos. Si todo avanza, sería la primera en décadas.
- Atención al ecosistema marino: expertos demandan más investigación antes de avanzar, dada la fragilidad de los hábitats submarinos.
Perspectiva de empresas privadas
La firma Impossible Metals solicitó en abril acceder comercialmente a recursos de níquel, cobalto y otros metales en Samoa Americana. Con este anuncio, ven su propuesta en curso hacia una posible adjudicación.
Argumentos de apoyo
- Menor impacto territorial: al extraer bajo el mar, se reduciría la huella ambiental terrestre.
- Seguridad estratégica: diversificar las fuentes de minerales críticos fortalece la soberanía y autonomía tecnológica.
- Oportunidad económica: la región podría beneficiarse de empleos y nuevas inversiones.
Preocupaciones y desafíos
- Efectos ecológicos desconocidos: podrían destruir ecosistemas frágiles y desconocidos para la ciencia.
- Vacíos regulatorios: faltan protocolos definitivos para operar sin riesgos.
- Resistencia social: comunidades insulares piden garantías y protección de sus recursos naturales.
Posibles escenarios a futuro
| Etapa | Descripción |
|---|---|
| 1. Consulta pública | Recopilación de opiniones y datos científicos. |
| 2. Evaluación ambiental | Estudios sobre impacto y mitigación. |
| 3. Licitación de arrendamientos | Subasta de zonas candidatas. |
| 4. Exploración comercial | Estudios geológicos, legitimación técnica y legal. |
| 5. Extracción sostenible | Si todo avanza, se inician maniobras mineras controladas. |
La hoja de ruta avanza con incertidumbres, pero con regulación e investigación adecuada, puede abrir una nueva etapa de desarrollo minero submarino.
Impacto geopolítico y económico
La decisión de EE.UU. encaja en una estrategia global por el control de minerales clave. La Comisión Europea y Japón han lanzado iniciativas similares, allanejando el camino hacia la estabilización de la cadena de suministro. En este sentido, la medida en Samoa Americana busca reforzar el liderazgo tecnológico norteamericano, especialmente ante países como China, que domina actualmente la refinación de materias primas críticas.
La publicación de la solicitud de información representa un hito decisivo en la minería submarina estadounidense. Aborda tanto necesidades estratégicas como retos ambientales, legales y sociales. El resultado dependerá del equilibrio entre innovación técnica, protección ecológica y dialogo con las comunidades locales.

