Glencore, segundo mayor productor de cobalto del mundo, ha declarado fuerza mayor en algunos contratos de suministro de este mineral desde sus operaciones en la República Democrática del Congo (RDC). Esta decisión se tomó luego de que el gobierno congoleño suspendiera todas las exportaciones del material por un período de cuatro meses a partir de febrero de 2025.
La medida busca frenar una sobreoferta que ha desplomado los precios del cobalto a mínimos de nueve años. En consecuencia, las autoridades de la RDC intentan proteger su mercado y aumentar los ingresos fiscales mediante la intervención directa.
¿Qué es la fuerza mayor y por qué Glencore la invoca?
La fuerza mayor es una cláusula contractual que se aplica cuando circunstancias imprevistas impiden el cumplimiento de un acuerdo. En este caso, Glencore la utilizó para suspender ciertas entregas de cobalto, principalmente en forma de hidróxido, debido a la prohibición estatal.
Aunque Glencore asegura que continúa cumpliendo contratos con varios de sus clientes, el uso de esta cláusula muestra la gravedad de la situación y las limitaciones legales a las que se enfrentan los exportadores en la RDC.
Producción y mercado global de cobalto
El cobalto es un subproducto de la minería del cobre en la RDC, país que representa el 78 % de la producción mundial con más de 220 000 toneladas anuales. Glencore, por su parte, extrajo 35 100 toneladas en 2024 desde sus minas en ese país.
La mayor parte del cobalto producido en la RDC se transforma en hidróxido, un insumo clave para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos y dispositivos móviles. Sólo una fracción se refina en forma metálica, usada en sectores como el aeroespacial y la defensa.
Recuperación de precios tras la intervención
En febrero, los precios del cobalto cayeron a cerca de US $10/libra debido a una combinación de demanda débil y mayor oferta, especialmente de parte de CMOC Group, una firma china con grandes operaciones en la RDC. Desde la entrada en vigor de la prohibición y la declaración de fuerza mayor por parte de Glencore y de Eurasian Resources Group (ERG), los precios han subido 35 %, cotizando actualmente en torno a US $15,80/libra.
Este repunte se debe a la percepción de escasez y la disminución del flujo de producto al mercado internacional, lo que mejora la rentabilidad de los productores y reactiva el interés de inversores.
Expectativas para el 22 de junio
La prohibición termina oficialmente el 22 de junio. Sin embargo, el gobierno de la RDC no ha indicado si levantará la medida, la extenderá o implementará un sistema de cuotas de exportación. Empresas como CMOC están presionando para reabrir el comercio antes de esa fecha, alegando que sus inventarios se están agotando.
Glencore, en cambio, ha manifestado estar a favor de mantener restricciones para estabilizar el mercado, argumentando que una sobreoferta continua afectaría negativamente a toda la cadena de valor del cobalto.
Implicaciones para la transición energética
El cobalto es fundamental para baterías de alto rendimiento, usadas en autos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y tecnología móvil. Si bien la industria busca alternativas con menos cobalto (como baterías LFP), las actuales capacidades de producción aún dependen de este mineral.
Por lo tanto, cualquier interrupción significativa en el suministro global de cobalto podría retrasar avances en movilidad eléctrica y renovables. A mediano plazo, estas restricciones pueden alentar la diversificación de fuentes, el reciclaje de baterías y la innovación tecnológica.
Lo sucedido en la RDC con el cobalto es un recordatorio del papel estratégico que tienen los minerales críticos en el mundo actual. La minería responsable, con marcos legales estables y sostenibles, es crucial para garantizar una transición energética justa y eficiente.

