Energy Fuels (NYSE-A: UUUU; TSX: EFR) recibió la aprobación final del gobierno de Victoria, Australia, para iniciar el desarrollo del proyecto Donald, un importante yacimiento de tierras raras en la región de Wimmera. Este avance marca un hito estratégico en la cadena de suministro global de minerales críticos.
Un paso clave para EE.UU. y Australia
La aprobación del “Work Plan” permite a Energy Fuels y su socio Astron Corp. avanzar hacia una decisión final de inversión (FID), que podría llegar antes de que finalice 2025. La compañía estadounidense invertirá hasta A$183 millones (US$119 millones) para obtener el 49% del proyecto, además de emitir US$17.5 millones en acciones.
Este acuerdo refuerza la colaboración entre Estados Unidos y Australia para reducir la dependencia del suministro de tierras raras de China, país que domina más del 80% de la refinación mundial de estos minerales.
Producción prevista desde 2026
Durante la primera fase, a partir de 2026, el proyecto Donald enviará entre 7,000 y 8,000 toneladas anuales de concentrados a la planta de Energy Fuels en White Mesa, Utah. Esta instalación ya produce NdPr (neodimio-praseodimio) y ha comenzado a pilotar óxidos pesados como disprosio (Dy) y terbio (Tb).
Los concentrados del Donald contendrán aproximadamente 4,700 toneladas de óxidos totales de tierras raras por año, incluyendo:
- 990 toneladas de NdPr
- 84 toneladas de óxido de disprosio
- 14 toneladas de óxido de terbio
White Mesa, una de las pocas plantas fuera de China capaces de separar REE, representa un pilar clave en la estrategia de autonomía tecnológica de Occidente.
Fase 2 y expansión futura
Una segunda fase podría elevar la producción del proyecto Donald a entre 13,000 y 14,000 toneladas anuales de concentrado. Paralelamente, Energy Fuels evalúa expandir White Mesa para procesar hasta 60,000 toneladas al año, con el potencial de extraer hasta 6,000 toneladas de NdPr, además de Dy, Tb, Sm (samario) y otros óxidos.
Este suministro sostenido daría a White Mesa una fuente confiable de materia prima por décadas, consolidando la integración vertical de la cadena de valor en Estados Unidos.
Beneficios económicos y retos sociales
El proyecto promete beneficios económicos significativos para la región de Wimmera. Sin embargo, enfrenta críticas de agricultores locales, quienes temen por el impacto en suelos agrícolas únicos, contaminación de polvo y presión sobre la infraestructura rural. Astron afirma que se realizaron evaluaciones ambientales completas y que el proyecto aportará empleos y desarrollo local.
Perspectiva geoestratégica
Con una vida útil estimada en 58 años, el proyecto Donald se perfila como una fuente confiable y diversificada de tierras raras, especialmente en un contexto donde las aplicaciones en energías renovables, vehículos eléctricos y defensa requieren de un suministro estable y ético de estos elementos.
Este tipo de proyectos son clave para reducir la vulnerabilidad en las cadenas de suministro de tecnologías limpias. Su desarrollo no solo tiene implicaciones industriales, sino también diplomáticas y ambientales.

