El 13 de mayo de 2025, la empresa francesa Orano presentó una demanda ante los tribunales de Níger, denunciando la detención arbitraria de su personal y la incautación injusta de sus activos en el país. Esta acción legal marca un nuevo capítulo en las crecientes tensiones entre el gobierno militar nigerino y las compañías mineras extranjeras, particularmente en el sector del uranio.
Contexto de la disputa
Orano, anteriormente conocida como Areva, ha operado en Níger durante más de cinco décadas, siendo responsable de una parte significativa de la producción de uranio del país. Sin embargo, desde el golpe de Estado en 2023, el gobierno militar ha intensificado su control sobre los recursos naturales, buscando renegociar términos con empresas extranjeras y aumentar la participación estatal en las operaciones mineras.
En diciembre de 2024, las autoridades nigerinas tomaron el control de la mina de uranio Somair, en la que Orano posee una participación del 63%. Posteriormente, en junio de 2024, revocaron el permiso de explotación de la mina Imouraren, uno de los proyectos de uranio más grandes del mundo. Estas acciones reflejan una tendencia regional hacia la nacionalización de recursos, observada también en países vecinos como Mali y Burkina Faso.
Detalles de la demanda
La demanda presentada por Orano acusa al gobierno de Níger de detención ilegal de su personal, incluyendo al director de minería Ibrahim Courmo, y de la confiscación de equipos y documentos durante redadas en las oficinas de sus subsidiarias en Niamey. La empresa sostiene que estas acciones carecen de base legal y violan los derechos fundamentales de sus empleados y operaciones.
Además, Orano ha iniciado procedimientos de arbitraje internacional para resolver las disputas relacionadas con la pérdida de control de sus activos en Níger. La compañía busca una compensación por las inversiones realizadas y por los daños sufridos debido a las acciones del gobierno nigerino.
Implicaciones para la industria minera
La situación de Orano en Níger es emblemática de los desafíos que enfrentan las empresas mineras extranjeras en el Sahel. La creciente intervención estatal, combinada con la inestabilidad política, ha generado un entorno de incertidumbre para las inversiones en la región.
A pesar de estos desafíos, la minería sigue siendo una fuente crucial de ingresos y desarrollo para Níger. El país posee algunas de las reservas de uranio más ricas del mundo, y su explotación responsable puede contribuir significativamente al progreso económico y social.
Es esencial que se establezcan marcos legales claros y justos que permitan una colaboración equitativa entre el gobierno y las empresas mineras, garantizando beneficios mutuos y respetando los derechos de todas las partes involucradas.

