Newmont Mining Company, la compañía de extracción de oro más grande del mundo, ha dado comienzo a una considerable reestructuración de su estructura interna a fin de optimizar operaciones y mejorar el costo de sus operaciones. Este proceso implica la salida de al menos 10 gerentes senior y de un alto ejecutivo, así como la unión de cinco unidades de negocio en tres.
El objetivo de estas transformaciones es conseguir que Newmont se posicione como líder en eficiencia tras la compra de Newcrest Mining en 2023, una operación de 15,000 millones de dólares que permitió incrementar su exposición a minas de oro y cobre en todo el mundo.
Fusión de Divisiones de Negocio: Un Movimiento Hacia Mayor Eficiencia
La unión de divisiones de negocio irá destinadas a eliminar las estructuras independientes en Australia y África, que ahora serán gestionadas bajo unidades que controlan operaciones en América del Norte y Asia oriental.
Este movimiento eliminará redundancias y alineará mejor los recursos en torno a la estrategia mundial de la empresa. En un comunicado, un portavoz de Newmont destacó que “estamos ejecutando una estrategia centrada en activos de clase mundial para la empresa. Estas decisiones son clave para asegurar el éxito en el largo plazo.”
Efectos de la Compra de Newcrest Mining y el Aumento del Precio del Oro
A pesar de que el oro ha subido un 30% en el año, las acciones de Newmont no han crecido en la misma medida. En parte porque los altos costos operativos de minas clave en Australia, Canadá, Perú y Papúa Nueva Guinea han reducido la rentabilidad.
El informe financiero de octubre puso de manifiesto los márgenes muy estrechos y la elevada estructura de costes, lo que provocó que los inversores pusieran el acento en el CEO Tom Palmer, ya que de hecho se refleja en la exigencia de construir una proa al negocio de Newmont, lo que unida a la necesidad de incorporar a Newcrest, ha propiciado este conjunto de decisiones.
Cumpliendo el objetivo de prepararnos para el futuro del sector minero global
El sector mina asume con ellos el control del tiempo de coste y del cumplimiento de las exigencias medioambientales, Newmont asume la proposición de ser el líder del sector en un nuevo enfoque por los activos de primer nivel y por una estructura organizativa más simplificada, de tal forma que el éxito de esta estructura será clave para que Newmont pueda beneficiarse del incremento de la demanda del oro y del cobre, fundamentales en la transición energética global.

