La minera canadiense Barrick enfrenta una crisis significativa en Malí debido a una disputa con el gobierno local relacionada con la mina Loulo-Gounkoto. El conflicto ha escalado con la incautación de aproximadamente 3 toneladas métricas de oro, valoradas en alrededor de $318 millones, y la detención de cuatro empleados de la empresa. Además, Barrick está gastando $15 millones mensuales para mantener la mina en funcionamiento mientras las operaciones están suspendidas.
Contexto del conflicto
La disputa se originó por acusaciones del gobierno de Malí de que Barrick no cumplió con sus obligaciones fiscales. Aunque ambas partes firmaron un acuerdo en febrero de 2025 para resolver el conflicto, el gobierno maliense no ha cumplido con su parte, lo que ha llevado a una escalada en las tensiones.
Impacto en la producción y finanzas
La suspensión de operaciones en Loulo-Gounkoto ha afectado la producción de Barrick, que cayó a 758,000 onzas en el primer trimestre de 2025 desde 940,000 onzas en el mismo período del año anterior. Sin embargo, el aumento en los precios del oro, que superaron los $3,100 por onza, ayudó a compensar la disminución en la producción, permitiendo a Barrick reportar ganancias superiores a las esperadas.
Repercusiones económicas para Malí
La disputa también tiene implicaciones significativas para la economía de Malí. Se estima que el gobierno maliense podría perder más de $550 millones en ingresos fiscales debido a la suspensión de las operaciones en Loulo-Gounkoto.
Perspectivas futuras
Barrick ha expresado su disposición a resolver el conflicto y reiniciar las operaciones en Malí. La empresa también ha indicado que está preparada para buscar arbitraje internacional si no se alcanza una solución.
Este conflicto destaca los desafíos que enfrentan las empresas mineras en regiones con inestabilidad política y regulaciones cambiantes. La resolución de la disputa entre Barrick y el gobierno de Malí será crucial para el futuro de la minería en la región y para la economía del país africano.

