Freeport-McMoRan, una de las mineras de cobre más grandes del mundo, reportó ganancias por encima de lo esperado durante el primer trimestre de 2025. Esto ocurre en un contexto desafiante, marcado por tensiones comerciales y una importante caída en la producción debido a labores de mantenimiento en Indonesia.
La empresa con sede en Phoenix registró una utilidad neta atribuible a los accionistas comunes de 352 millones de dólares, o 24 centavos por acción, superando levemente los 23.8 centavos estimados por analistas. Esta cifra, sin embargo, representa una baja respecto a los 473 millones del mismo periodo en 2024.
Aranceles: un riesgo latente
Uno de los principales temas que domina la narrativa actual es la política arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump. En febrero, el mandatario ordenó una investigación sobre la posibilidad de imponer nuevos aranceles al cobre importado, con la intención de fortalecer la producción nacional del metal. Estos cambios podrían incrementar en 5% los costos operativos de Freeport en territorio estadounidense, según la propia compañía.
Aunque Freeport no ha emitido comentarios oficiales directos sobre estas medidas, tanto el presidente del consejo, Richard Adkerson, como la directora ejecutiva, Kathleen Quirk, manifestaron preocupación por los efectos potenciales de estos aranceles en la economía global.
“Las políticas gubernamentales y los aranceles dominan los mercados financieros, pero en Freeport nos centramos en lo esencial para generar valor a largo plazo”, señaló Adkerson.
Producción y precios: fuerzas opuestas
Durante el trimestre, la producción total de cobre de Freeport cayó 20% hasta los 868 millones de libras recuperables, frente a los 1,090 millones del año anterior. Esta baja fue consecuencia de labores de mantenimiento programadas en su operación indonesia.
No obstante, el aumento en los precios internacionales del cobre amortiguó ese impacto. Entre enero y marzo, el precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres subió 10.7%, impulsado por una mayor demanda en China, donde el estímulo económico ha dinamizado el mercado, y por temores a una interrupción del suministro global.
La compañía vendió su cobre a un precio promedio de 4.44 dólares por libra, 12.7% más alto que en el mismo trimestre del año pasado. En paralelo, aunque la producción de oro en Indonesia cayó 77%, el alza del metal dorado —que superó los 3,000 dólares por onza— también ayudó a compensar la reducción operativa.
Perspectivas para el mercado del cobre
Quirk, quien asumió la dirección de la empresa el año pasado, se mostró optimista respecto al futuro del mercado del cobre:
“Los fundamentos del mercado del cobre están entre los más sólidos de cualquier otro commodity”.
Esto se debe a la creciente demanda de cobre en sectores estratégicos como los vehículos eléctricos, redes eléctricas, tecnología de consumo y equipamiento militar. Además, Freeport opera uno de los dos únicos fundidores de cobre existentes en Estados Unidos y aporta aproximadamente el 70% del cobre refinado del país.

