El mercado global del bismuto atraviesa una transformación histórica. En marzo de 2025, los precios del metal alcanzaron niveles sin precedentes en el mercado spot europeo, multiplicando por seis su valor desde enero. Esta escalada responde directamente a las nuevas restricciones de exportación impuestas por China, que controla el 90% del suministro refinado mundial.
¿Qué está pasando con el bismuto?
El bismuto es un mineral raro con aplicaciones industriales, médicas y cosméticas. Su propiedad no tóxica lo convierte en un excelente sustituto del plomo, especialmente en productos farmacéuticos y cosméticos, así como en investigación atómica.
China anunció en febrero que aplicará controles a la exportación de cinco minerales clave: tungsteno, telurio, molibdeno, indio y bismuto. Esta medida fue una respuesta directa a los aranceles impuestos por el expresidente estadounidense Donald Trump, una situación que ha reavivado tensiones geopolíticas en torno al comercio de minerales críticos.
La reacción del mercado no se hizo esperar. Al cortarse el suministro chino, la demanda global de bismuto disparó los precios y dejó en evidencia la necesidad urgente de diversificar la oferta global.
Fortune Minerals y su apuesta por el NICO
Ante esta crisis, una empresa canadiense ha captado la atención mundial. Fortune Minerals (TSX: FT) está desarrollando el proyecto NICO en los Territorios del Noroeste de Canadá. Este yacimiento contiene no solo 12% de las reservas mundiales conocidas de bismuto, sino también 1.1 millones de onzas de oro in situ, junto con cobalto y cobre.
El proyecto ha recibido un respaldo significativo. El gobierno canadiense aportó 7.5 millones de dólares canadienses, mientras que el Departamento de Defensa de EE.UU. sumó otros 6.38 millones para potenciar la producción de cobalto, esencial para baterías y aleaciones avanzadas.
Robin Goad, CEO de Fortune Minerals, expresó en entrevista con MINING.com que el mercado se encuentra en una situación insostenible. “Con el 90% del suministro cortado, la demanda se ha vuelto desesperada”, afirmó. La empresa recibe solicitudes de compra de todo el mundo.
Una solución estratégica integrada
El proyecto NICO no solo es valioso por su mineralización múltiple (cobalto, oro, bismuto y cobre), sino también por su integración vertical. La compañía planea procesar el concentrado en una refinería que construirá en Lamont County, Alberta. Este sitio se encuentra dentro del “Corazón Industrial” de la provincia, una región con infraestructura petroquímica avanzada y presencia de grandes actores como Rio Tinto, Sherritt y Umicore.
Esta ubicación estratégica podría posicionar a Alberta como un nuevo hub de procesamiento de minerales críticos en América del Norte.
Mitigación del riesgo geopolítico
Goad señaló que a pesar de las tensiones comerciales entre EE.UU. y Canadá, no espera que los acuerdos de financiamiento se vean afectados. Destacó que ambos países comprenden la importancia de contar con cadenas de suministro resilientes y menos expuestas a decisiones políticas externas.
“El caso del bismuto es un claro ejemplo de por qué necesitamos cadenas de suministro más cortas y seguras”, explicó el directivo. “Los minerales críticos no pueden depender exclusivamente de un solo país”.
Paralelismos con el mercado del cobalto
El bismuto no es el único mineral crítico afectado. El cobalto también ha experimentado una alta volatilidad en marzo, después de que el gobierno del Congo impusiera una suspensión de exportaciones por cuatro meses. La medida se tomó para controlar el exceso de oferta y estabilizar los precios, que habían caído a mínimos de nueve años.
En este contexto, proyectos integrados como NICO ofrecen una solución frente a la incertidumbre del suministro global. La posibilidad de procesar múltiples metales críticos desde un solo activo representa una ventaja competitiva crucial.
El camino hacia la producción
Actualmente, el proyecto NICO cuenta con una reserva probada de 33.1 millones de toneladas, con grados de 0.11% de cobalto, 1.03 g/t de oro, 0.14% de bismuto y 0.04% de cobre. La empresa ya realizó un estudio de factibilidad completo y trabaja en una actualización financiada con fondos gubernamentales.
Estos recursos se destinarán a ingeniería detallada, permisos para la refinería, validación de procesos y mejoras tecnológicas. El objetivo es llevar el proyecto a una decisión de construcción en junio de 2026.
Fortune Minerals también cuenta con los permisos principales para operar la mina, incluyendo una evaluación ambiental, licencia de agua y permisos de uso de suelo en los Territorios del Noroeste.
Oportunidad para América del Norte
El proyecto NICO representa una respuesta estratégica a la crisis del bismuto. Su potencial para producir localmente y procesar en una región industrial consolidada lo posiciona como una solución viable a la dependencia de China.
En un contexto global donde la seguridad del suministro de minerales críticos es una prioridad, Canadá —y en particular, el proyecto NICO— puede desempeñar un papel central en el nuevo mapa geopolítico de los recursos.

