Malí ha dejado de conceder permisos para la extracción de oro a pequeña escala a ciudadanos extranjeros tras varios incidentes mortales.
El Presidente interino Assimi Goita ha «dado instrucciones al gobierno para que refuerce las medidas destinadas a evitar tragedias humanas y medioambientales», declaró el miércoles el Ministro de Seguridad y Protección Civil, General Daoud Aly Mohamedinne.
Las medidas incluyen la suspensión de la concesión de permisos de minería artesanal a extranjeros por parte de las autoridades locales, la incautación de cualquier equipo utilizado para extraer oro en minas a pequeña escala y el despido de las autoridades locales de las comunidades donde se han producido incidentes mortales en las minas.
Al menos 49 personas, muchas de ellas mujeres, murieron tras derrumbarse el mes pasado una mina de oro artesanal en el oeste de Malí. El accidente tuvo lugar en una zona a cielo abierto donde la gente había ido en busca de oro.
La cúpula militar de Malí ha tomado varias medidas para reforzar su control sobre el lucrativo sector minero del país, entre ellas un nuevo código minero que aumenta la participación del Estado en las explotaciones mineras.
El segundo mayor productor de oro de África mantiene actualmente una disputa con la empresa canadiense Barrick Gold Corp. por los ingresos de su complejo minero de Loulo-Gounkoto, la mayor mina de oro del país.

