Freeport-McMoRan espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declare el cobre como un mineral crítico, lo que desbloquearía importantes créditos fiscales para estimular la producción nacional y mejorar la competitividad frente a rivales globales, según declaró la CEO Kathleen Quirk durante la conferencia CERAWeek en Houston.
Trump anunció al Congreso la semana pasada que tomará “medidas históricas para expandir drásticamente la producción de minerales críticos”, aunque no ha detallado los pasos específicos. El cobre es esencial para sectores clave como la generación de energía, la electrónica y la construcción.
Incentivos fiscales para impulsar la producción
La Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos ofrece créditos fiscales para la producción de minerales críticos, pero el cobre aún no está incluido en la lista de 50 minerales críticos publicada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Si el cobre es declarado mineral crítico, Freeport podría acceder a más de 500 millones de dólares anuales en créditos fiscales.
“Tener esos incentivos y claridad sobre las políticas sería un gran impulso para la industria del cobre en Estados Unidos”, dijo Quirk.
Freeport opera siete minas en Estados Unidos, produciendo más de 200 millones de libras de cobre al año, todo destinado al mercado nacional. Sin embargo, las bajas leyes minerales en las minas estadounidenses elevan los costos, reduciendo la rentabilidad de la compañía en ese país en comparación con otras regiones.
Impacto de posibles aranceles al cobre
Trump también ha lanzado una investigación sobre la posibilidad de imponer nuevos aranceles a las importaciones de cobre para reforzar la producción nacional. Si se implementan, los aranceles podrían aumentar las ganancias de Freeport en hasta 400 millones de dólares anuales.
Sin embargo, Quirk señaló que Freeport está preocupada por el posible impacto negativo de estos aranceles en la economía global.
“No estamos buscando subsidios, pero si el gobierno busca incentivar la producción doméstica, es importante reconocer que las leyes minerales en Estados Unidos son más bajas que en otros países”, explicó Quirk.
Expansión internacional y nuevas oportunidades
Freeport también está buscando oportunidades de expansión internacional. En Indonesia, donde opera la mina Grasberg, la empresa espera llegar a un acuerdo pronto con el gobierno para reanudar las exportaciones de concentrado de cobre.
La empresa también está interesada en regresar a la República Democrática del Congo (RDC), donde previamente tuvo operaciones.
“Nos interesaría volver a la RDC si surge la oportunidad adecuada”, indicó Quirk.
Aunque Trump ha mostrado interés en proyectos de minerales en Groenlandia y Ucrania, Quirk aclaró que actualmente estas regiones no son una prioridad para Freeport.
La declaración del cobre como mineral crítico podría ser un cambio decisivo para Freeport-McMoRan, otorgándole acceso a créditos fiscales clave y fortaleciendo la producción nacional. El respaldo de Trump a la expansión de la minería de minerales críticos podría definir el futuro de la industria del cobre en Estados Unidos y mejorar la competitividad global de Freeport.

