Zimbabwe ha flexibilizado sus requisitos para que los mineros de litio procesen el mineral localmente, según anunció un funcionario del gobierno este jueves. Este cambio ocurre en medio de una lucha por la supervivencia de la industria del litio, que ha sido afectada por una fuerte caída en los precios durante el último año.
Como el mayor productor de litio en África, Zimbabwe había exigido a los productores que presentaran sus planes antes de marzo de 2024, detallando cómo pretendían producir litio de calidad para baterías dentro del país. El objetivo del gobierno era fomentar el desarrollo local de una cadena de valor que permitiera que más riqueza generada por la extracción de litio se quedara en la nación. Sin embargo, el desplome en los precios del litio ha complicado significativamente este plan.
El precio del litio, principalmente utilizado en tecnologías de baterías, ha caído más del 80% en el último año. Esta caída ha sido impulsada por la sobreproducción en China, el mayor productor mundial, y una disminución en la demanda de vehículos eléctricos, uno de los principales mercados para este mineral.
Este colapso en los precios ha afectado profundamente a las empresas del sector. Por ejemplo, el gigante chino de baterías CATL se ha visto obligado a suspender la producción en algunas de sus minas, mientras que Albemarle, el mayor minero de litio del mundo, ha implementado dos rondas de recortes de costos en lo que va del año, incluyendo despidos.
En Zimbabwe, el impacto ha sido particularmente agudo debido a las dificultades locales que ya enfrentaban las empresas mineras. Mineros de litio, como Bikita Minerals del grupo chino Sinomine Resource, han tenido que reducir la producción y despedir a trabajadores. Estas dificultades se han visto exacerbadas por la débil infraestructura del país, la volatilidad de su moneda y las inconsistencias en las políticas del gobierno.
Frente a estos desafíos, el gobierno de Zimbabwe ha optado por adoptar un enfoque más flexible en su política de procesamiento de litio. El viceministro de minas, Polite Kambamura, indicó que ahora están evaluando cada caso de forma individual, tomando en cuenta el nivel de inversión que las empresas ya han realizado en el país.
“Estamos considerando los casos individualmente y también tomando en cuenta el nivel de inversiones que ya se han realizado en el país”, explicó Kambamura.
En los últimos tres años, las empresas chinas, incluidas Sinomine, Zhejiang Huayou Cobalt, Chengxin Lithium Group, Yahua Group y Canmax Technologies, han invertido más de mil millones de dólares para adquirir y desarrollar proyectos de litio en Zimbabwe. La promesa del país como productor clave de litio ha atraído el interés de estos actores, que ven una oportunidad a largo plazo en el mercado global de baterías.
Kambamura también mencionó que algunas de estas empresas han comenzado operaciones mineras tan solo cinco meses antes de la fecha límite original establecida por el gobierno para el procesamiento local. Este hecho ha sido clave en la decisión de suavizar los requisitos, ya que el gobierno reconoce las complejidades y desafíos que enfrentan estos proyectos.
Uno de los ejemplos más notables es el de Sinomine, que ha expresado su intención de invertir hasta 500 millones de dólares en la construcción de una planta de sulfato de litio en Bikita en los próximos cinco años. Este tipo de inversiones, que miran al futuro, son cruciales para que Zimbabwe pueda capitalizar el auge global de las baterías, incluso si el mercado enfrenta desafíos a corto plazo.
Huayou, por su parte, está llevando a cabo estudios de factibilidad para una planta de sulfato de litio en su mina Arcadia, un proyecto que sigue en marcha a pesar de las dificultades del mercado.
Kambamura subrayó que el gobierno está abierto al diálogo con los mineros de litio y que entienden las dificultades a las que se enfrentan debido a los bajos precios del mercado. No obstante, el viceministro también señaló que hay signos de una posible recuperación. “Entendemos que los precios están bajos, pero están comenzando a recuperarse. El hecho de que haya proyectos en marcha demuestra que el entorno es favorable”, concluyó.
En resumen, aunque Zimbabwe enfrenta serios desafíos en la industria del litio debido a la caída de precios y problemas internos, el gobierno ha mostrado flexibilidad y apertura hacia las empresas mineras. Este enfoque podría permitir que el país mantenga su posición como un jugador clave en el mercado global del litio, mientras se posiciona para aprovechar una futura recuperación en los precios. Las inversiones en infraestructura y procesamiento local, si se ejecutan correctamente, podrían transformar la economía de Zimbabwe, asegurando que los beneficios del auge de las baterías lleguen también a la población local.

