Tianqi Lithium Corp., accionista clave de la minera chilena SQM, se encuentra en medio de una batalla legal que podría definir la propiedad de una de las mayores operaciones de litio en el mundo. El gigante chino, que posee un 22% de participación en SQM, busca que se le permita influir en un acuerdo estratégico entre la minera chilena y Codelco, la estatal del cobre, que podría transformar el control del lucrativo negocio de litio en el Salar de Atacama.
Las autoridades chilenas, encabezadas por el gobierno de Santiago, han estado impulsando una política para que el Estado asuma un papel más relevante en la gestión de los recursos de litio del país, uno de los más importantes para la transición energética global. En un acuerdo histórico alcanzado a principios de este año, SQM aceptó ceder una participación mayoritaria de su operación en el Salar de Atacama a Codelco, a cambio de asegurar la extensión de sus derechos de explotación por tres décadas más.
Este acuerdo ha causado fricciones entre los accionistas de SQM, especialmente en Tianqi, que considera que el proceso ha avanzado sin la transparencia necesaria. Aunque los reguladores chilenos han dictaminado que la transacción puede seguir adelante sin necesidad de aprobación por parte de los accionistas, Tianqi ha tomado medidas legales para revertir esta decisión. La empresa china ha llevado el caso a los tribunales, exigiendo una votación entre los accionistas. La situación sigue en apelación.
El director ejecutivo de Tianqi, Frank Ha, ha señalado que la compañía no descarta tomar “cualquier medida legal necesaria para salvaguardar los derechos legítimos de los accionistas”. Ha enfatizado que la imagen de Chile como un país confiable para los inversores internacionales estaría en peligro si el acuerdo avanzara sin la debida aprobación de los accionistas y un proceso más transparente.
Un punto crucial en esta disputa es la percepción de Tianqi sobre los cambios que podría sufrir el entorno inversor en Chile. Ha remarcado que la reputación de Chile como un país con un sistema legal sólido y un entorno de negocios favorable ha sido la base de la confianza de la compañía en sus inversiones. Si esos principios se ven comprometidos, “creemos que no solo afectará a Tianqi, sino también a la imagen internacional de Chile y al desarrollo a largo plazo de sus industrias”, declaró Ha.
La relación entre Tianqi y SQM es compleja. Tianqi es uno de los mayores procesadores de litio en China, clave para las baterías de vehículos eléctricos, y adquirió su participación en SQM hace seis años como parte de una estrategia para diversificar sus fuentes de suministro. A pesar de que los precios del litio han caído drásticamente desde finales de 2022 debido a un exceso de oferta en el mercado, la demanda a largo plazo se espera que aumente a medida que avanza la transición hacia energías renovables.
No obstante, Tianqi ha experimentado frustraciones desde que adquirió su participación en SQM, en gran parte debido a las restricciones dentro del consejo de administración. Estas limitaciones, que afectaron su influencia en las decisiones estratégicas de la empresa, comenzarán a desaparecer a finales de este año, y otras más expirarán en abril, según informó la compañía.
A pesar de ser el segundo mayor accionista de SQM, Tianqi también compite directamente con la empresa chilena en el mercado global del litio, lo que añade otra capa de tensión a la relación. El CEO de SQM, Ricardo Ramos, comentó a los legisladores chilenos que Tianqi es el único accionista que se ha opuesto a la manera en que se aprobó el acuerdo con Codelco. Ramos también hizo notar la singularidad de la objeción de Tianqi en comparación con otros accionistas, quienes no han mostrado resistencias similares.
Cabe destacar que el mayor accionista de SQM es Julio Ponce, quien fuera yerno del dictador Augusto Pinochet, que gobernó Chile en las décadas de los 70 y 80. La historia política y los intereses económicos en torno a Ponce han añadido complejidad a la gestión de la empresa, especialmente en un escenario donde la soberanía sobre los recursos naturales del país, como el litio, es cada vez más discutida.
Aunque Tianqi busca ejercer plenamente sus derechos como accionista de SQM, Ha también ha señalado que la compañía no ha recibido respuestas positivas a sus reiteradas propuestas para realizar más inversiones downstream en la industria del litio en Chile. Esto implica que, a pesar de su importante participación en la empresa, Tianqi ha encontrado obstáculos para expandir su rol dentro del sector de valor agregado en el país.
El litio es esencial para la fabricación de baterías, principalmente para vehículos eléctricos, un mercado que se espera crezca exponencialmente en los próximos años. En este contexto, Chile, con su vasta riqueza de litio, se encuentra en una posición estratégica a nivel mundial. El resultado de esta disputa no solo afectará a Tianqi y SQM, sino que también podría tener repercusiones a nivel global en la industria de los vehículos eléctricos y la transición energética.

