Teck Resources, una de las principales mineras canadienses, ha decidido enfocar sus esfuerzos en el crecimiento orgánico en lugar de adquisiciones, debido a los riesgos asociados con el pago de primas excesivas en un mercado altamente competitivo. Así lo afirmó Jonathan Price, CEO de la empresa, durante un seminario en el marco del evento LME Week en Londres, uno de los principales encuentros para la industria de metales.
La empresa, que actualmente desarrolla varios proyectos mineros, prefiere centrarse en su propio portafolio de iniciativas antes que buscar oportunidades de adquisición, aunque se mantiene atenta al mercado para detectar sinergias atractivas. “Nuestra estrategia sigue siendo el crecimiento orgánico con los proyectos que tenemos en nuestro portafolio”, dijo Price.
A pesar de esta postura, el CEO dejó claro que no ignoran completamente las oportunidades de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés), pero subrayó la importancia de no caer en la trampa de pagar sobreprecios por activos deseados por múltiples competidores. “En un mercado tan competitivo, donde todos buscan los mismos activos, ¿cómo evitar pagar todo el valor mediante la prima?”, preguntó retóricamente.
Este enfoque no solo habla de una estrategia conservadora, sino también de una postura que busca maximizar los recursos internos. La mina de cobre Quebrada Blanca (QB) en Chile es uno de los principales activos de Teck, y su rendimiento reciente ha sido clave para mantener la rentabilidad de la empresa.
En julio, Teck superó las expectativas de ganancias del segundo trimestre, impulsada por un aumento en los volúmenes de producción de su mina QB y el alza en los precios del cobre. Este es un aspecto clave en el modelo de negocio de la compañía, ya que, a pesar de que los precios de los metales suelen ser volátiles, la alta demanda del cobre, en parte por su rol en la transición energética global, mantiene un buen panorama para Teck.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. La compañía tuvo que ajustar su pronóstico anual de producción de cobre, reduciéndolo a entre 435,000 y 500,000 toneladas métricas, debido a una caída esperada en la producción de la mina QB. Este ajuste refleja los desafíos operacionales que enfrentan muchas empresas mineras a medida que los yacimientos envejecen o requieren mayores inversiones para mantener los niveles de producción.
El comentario de Price sobre evitar primas excesivas pone de relieve la intensa competencia en la industria minera. Con la creciente demanda de minerales críticos como el cobre, el litio y otros metales esenciales para la tecnología y la energía renovable, las grandes compañías mineras enfrentan un entorno donde las adquisiciones pueden ser tentadoras pero también arriesgadas. Muchas veces, las ofertas por activos atractivos llegan a precios que ponen en riesgo la rentabilidad futura, especialmente cuando la empresa adquirente debe endeudarse para cerrar el trato.
Teck Resources, al optar por una estrategia de crecimiento orgánico, parece estar tomando una postura más cautelosa pero posiblemente más sostenible a largo plazo. En lugar de pagar sobreprecios en adquisiciones, la empresa prefiere enfocarse en el desarrollo de sus propios activos, lo que le permite controlar mejor los costos y optimizar la eficiencia operativa.
Teck Resources ha demostrado ser una empresa comprometida con el crecimiento, pero de manera estratégica y calculada. Su CEO, Jonathan Price, ha dejado claro que aunque están atentos al mercado, el enfoque principal seguirá siendo el crecimiento orgánico. Esta estrategia no solo protege a la empresa de los riesgos financieros asociados con adquisiciones costosas, sino que también le permite capitalizar los activos que ya posee, como la mina Quebrada Blanca, que ha sido un componente crucial en su desempeño reciente.
En un entorno competitivo donde todos los jugadores buscan las mismas oportunidades, la cautela de Teck podría darle una ventaja. Si bien otros podrían estar pagando primas excesivas por adquisiciones, Teck tiene la posibilidad de seguir creciendo sin asumir riesgos innecesarios, aprovechando sus propios proyectos y su capacidad para adaptarse a los cambios en la producción y los precios del mercado.

