El sector minero mexicano se encuentra en medio de un debate crucial sobre la propuesta de prohibición de la minería a cielo abierto, una de las iniciativas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Presentada en febrero de 2024 como parte de un paquete de reformas constitucionales, la medida ha causado preocupación en la industria debido a los posibles efectos negativos sobre la economía y el futuro del sector. Sin embargo, según Pedro Rivero, presidente de la Cámara Minera de México (Camimex), los legisladores recién asumidos parecen estar abiertos a reconsiderar la propuesta, lo que podría marcar un giro importante en la discusión.
Durante su participación en el Mexico Mining Forum 2024 en Ciudad de México, Rivero destacó que, a pesar de la turbulencia política que se vive en el país, ve una oportunidad para que las autoridades y la industria lleguen a un entendimiento. “Lo más importante es estar tranquilos… Yo veo apertura de las autoridades para buscar un terreno común, y en los legisladores para escuchar. No creo que sea el momento de garantizar absolutamente nada”, señaló Rivero. Enfatizó la necesidad de que la industria minera continúe promoviendo los aspectos constructivos de su actividad, con el fin de mantener un diálogo abierto con los legisladores y otras partes interesadas.
A mediados de agosto, la comisión de puntos constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó la propuesta del Ejecutivo para prohibir la minería a cielo abierto, y la iniciativa fue enviada al Senado para su revisión. Esta propuesta forma parte de un paquete más amplio de reformas que incluye, entre otros puntos, una controvertida transformación del Poder Judicial. Según varios analistas, la coalición del partido gobernante, Morena, necesitará una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso para aprobar las reformas, pero hasta ahora carece de un voto clave en el Senado, lo que ha retrasado el avance de la medida.
Rivero también señaló que la minería en México enfrenta múltiples retos en el corto plazo. Desde principios de septiembre, el Congreso ha estado en sesiones ordinarias, y se espera que en los próximos días se tomen decisiones importantes sobre la prohibición de la minería a cielo abierto. Sin embargo, la postura de la industria ha sido clara: la minería es un sector vital para la economía del país y debe considerarse en el contexto de su contribución a la transición energética global.
En su intervención, Rivero subrayó que la minería ocupa apenas el 0.08% del territorio nacional y que el 38% de la energía que consume proviene de fuentes limpias. Además, mencionó que la industria minera juega un papel clave en el suministro de minerales esenciales para las tecnologías limpias, como el cobre y el litio, que serán cruciales para cumplir con los objetivos climáticos globales. De acuerdo con estimaciones, para 2050 se necesitarán entre 1.800 y 3.500 millones de toneladas de minerales para impulsar la transición hacia energías renovables. “Dentro de todo este debate sobre si las minas realmente aportan o no, creo que lo que se requiere es una conversación abierta al respecto”, comentó Rivero.
A pesar de la incertidumbre política, la industria minera sigue destacando su compromiso con la sostenibilidad. Según datos de Camimex, las empresas afiliadas al gremio generan solo el 0.0021% de las emisiones nacionales, lo que demuestra el bajo impacto ambiental de sus operaciones en comparación con otros sectores. Estos esfuerzos son parte de la estrategia de la industria para adaptarse a las demandas de un mundo cada vez más enfocado en la reducción de emisiones y el uso de energías limpias.
Por otro lado, el cambio de liderazgo en el país añade una capa adicional de incertidumbre al panorama. Con la elección de Claudia Sheinbaum como presidenta del partido Morena, algunos observadores esperan una continuidad en las políticas de López Obrador, aunque con posibles ajustes en temas controversiales como la minería a cielo abierto. Este factor político será clave en los próximos meses, ya que tanto la industria como los legisladores buscan un punto de equilibrio que permita al sector seguir operando de manera sostenible y contribuir al desarrollo económico del país.
A medida que el Congreso continúa debatiendo, la industria minera seguirá defendiendo su papel en la economía mexicana. En 2023, la minería contribuyó con el 8.63% del PIB industrial y con el 2.75% del PIB nacional, según datos de Camimex. Además, las exportaciones de minerales representan una parte significativa de los ingresos del país, lo que subraya la importancia de este sector para el desarrollo económico.
El futuro de la minería a cielo abierto en México sigue siendo incierto, pero la apertura de los legisladores a reconsiderar la prohibición ofrece un rayo de esperanza para el sector. Con un diálogo constructivo y un enfoque en la sostenibilidad, la industria minera mexicana espera poder continuar siendo un pilar de la economía y un actor clave en la transición hacia energías limpias.
Artículo basado en información de BNamericas.

